Más presencia en la Antártida: el plan de la Argentina para sumar un nuevo buque polar junto al ARA Almirante Irízar
El desarrollo está a cargo del astillero estatal Tandanor, en cooperación con la empresa finlandesa Aker Arctic. El diseño del buque fue actualizado para cumplir con el Código Polar, normativa internacional que regula la navegación en regiones extremas. Los detalles.

En el extremo sur del planeta, donde la logística depende tanto del clima como de la ingeniería, Argentina avanza en un proyecto clave para sostener su presencia en la Antártida. Se trata del diseño de un nuevo buque polar de apoyo logístico, impulsado por el Ministerio de Defensa junto a la Armada Argentina.
El desarrollo está a cargo del astillero estatal Tandanor, en cooperación con la empresa finlandesa Aker Arctic, especializada en embarcaciones para aguas extremas. Actualmente, la iniciativa se encuentra en fase de planificación técnica e ingeniería básica, sin haber ingresado aún en etapa de construcción.
Demoras en el buque polar argentino: pagos pendientes y falta de avances
Durante el último año, el proyecto registró escasos avances en un contexto atravesado por decisiones políticas vinculadas a la posible privatización de empresas estatales, entre ellas Tandanor.

Hasta el momento, el programa logró completar las fases de diseño 1 y 2, con la aprobación de los planos correspondientes. Sin embargo, las fases 3 y 4 no se ejecutaron debido a la falta de pagos a Aker Arctic, en una inversión estimada en alrededor de 1,5 millones de dólares, lo que mantiene el proyecto en pausa.
Las características del nuevo buque polar: diseño, tecnología y capacidad operativa
El diseño del buque fue actualizado para cumplir con el Código Polar, normativa internacional que regula la navegación en regiones extremas como la Antártida. Entre sus principales características, se destacan:
- Capacidad de navegación en aguas con hielo
- Casco reforzado para resistir impactos con hielo marino
- Clasificación polar tipo PC5–PC6 (hielo de primer año, moderado)
- Diseño optimizado para quebrar hielo por peso propio
- Laboratorios básicos a bordo para análisis científicos rápidos
- Propulsión diésel-eléctrica con hélices de paso fijo
Estas especificaciones lo posicionan como un buque de apoyo logístico adaptable a campañas científicas y operativas en condiciones exigentes.
Logística antártica argentina: el rol junto al rompehielos ARA Almirante Irízar
De concretarse, el nuevo buque se integraría al sistema logístico antártico junto al rompehielos ARA Almirante Irízar, pieza central de las campañas nacionales.

Su incorporación permitiría ampliar la capacidad de abastecimiento de bases, mejorar la eficiencia operativa y reducir la dependencia de recursos externos, en un escenario donde la presencia sostenida en la Antártida es clave tanto para la ciencia como para la estrategia geopolítica argentina.
Presencia argentina en la Antártida: ciencia, soberanía y desafíos futuros

El desarrollo de este buque polar no solo responde a necesidades logísticas, sino también a una política de Estado vinculada a la investigación científica y la proyección soberana en el continente blanco.
A pesar de su potencial, el proyecto enfrenta hoy un desafío central: superar las definiciones políticas y las limitaciones presupuestarias que condicionan su avance. Su concreción dependerá, en gran medida, de la capacidad del país para sostener inversiones estratégicas en un contexto económico muy complejo.



















