Por Canal 26

La sfogliatella es una factura de la pastelería italiana que conquista a los mejores comensales por su textura única: una masa con capas súper finas de una crujientes que contrastan con el suave relleno de crema pastelera y ricota. Es originario de la región de Campania y, aunque parezca un postre difícil de hacer, no es imposible.
La sfogliatella fue presuntamente creada por monjes en el Monasterio de Santa Rosa, en Conca dei Marini. Su nombre significa “hojita” o “pequeña hoja”, y hace referencia las múltiples capas que se forman en su masa. Esta deliciosa receta puede ser rellenada con ricota y crema pastelera en su versión tradicional, pero ahora también existen versiones con chocolate, frutilla, mermelada y hasta pistacho.

Para el relleno:
Formación de las sfogliatelle:
Estirá la masa final hasta obtener un grosor de 2-3 mm. Cortá círculos de aproximadamente 12 cm de diámetro. Colocá una cucharada generosa de relleno en el centro de cada círculo, luego, doblá la masa por la mitad formando una media luna. Luego, tomá los extremos y unilos formando la característica forma de concha. Presioná suavemente para sellar.
Horneado y presentación final
Precalentá el horno a 180°C. Colocá las sfogliatelle en una placa enmantecada o con papel antiadherente. Hornéalas durante 20-25 minutos o hasta que estén doradas y crujientes.
Una vez que estén a punto, dejalas enfriar sobre una rejilla para mantener la textura crujiente. Espolvorealas con azúcar impalpable justo antes de servir. En este paso, es clave que trabajes siempre con ingredientes fríos y no dudes en refrigerar la masa cada vez que notes que la manteca comienza a ablandarse, ya que podría perder la forma y su relleno podría escurrirse.