
Los escalopes de carne son un plato muy rico y se deshacen en el paladar. Su receta es realmente salvadora, ya que con pocos ingredientes y en pocos minutos, podés tener una preparación deliciosa y digna de enamorar. Pese a su sencillez, el resultado de gran sabor y textura lo convierte en uno de los favoritos de los mediodías.

La palabra “escalope” proviene del francés que hace referencia a un corte de carne delgado, ideal para empanar y freír. En Argentina, el escalope de carne se ha convertido en un clásico familiar, solicitado tanto en hogares como en bodegones porteños.
Ahora armá el empanado: pasá cada bife primero por la harina (sacale el excedente), después por el huevo batido, y por último por el pan rallado. Apretalos un poquito para que el pan rallado se adhiera bien.

Una vez que tengas todas las milanesas listas, poné a calentar aceite en una sartén grande a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente, freí las milanesas de a pocas, para que no se enfríe el aceite. Cocinalas unos 2 o 3 minutos por lado, hasta que estén bien doraditas y crocantes. Cuando las sacás, dejalas sobre papel absorbente para que larguen el exceso de aceite.
Servilas calentitas, acompañadas de papas fritas, puré, ensalada o lo que más te guste.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad