Por Canal 26

La tarta de queso japonesa se convirtió en una de las recetas más comentadas de las últimas semanas en redes sociales. Ícono de la pastelería nipona, este postre fue destacado por Taste Atlas como uno de los mejores del mundo, solo por detrás de la tarta Gazta y el Sernik.
Es una opción ideal tanto para celebraciones como para una merienda especial, ya que se prepara con pocos ingredientes y sin demasiadas complicaciones. Su gran diferencial está en la textura: liviana, aireada y extremadamente suave, perfecta para disfrutar sola o acompañada con una taza de té verde o café.

Conocida en Japón como fuwa-fuwa, una palabra que remite a algo esponjoso y liviano, este pastel es habitual en cafeterías y restaurantes del país. Su interior húmedo y su consistencia casi etérea recuerdan al algodón.
Aunque la receta no es compleja, hay algunos trucos clave para que salga bien: se cocina al baño María, lo que asegura una cocción pareja y evita que se reseque. Además, para que no se baje al sacarla del horno, se recomienda dejarla reposar con la puerta entreabierta y evitar cambios bruscos de temperatura.

Para lograr un buen resultado, conviene usar productos de calidad y contar con un molde adecuado. También es una torta práctica para transportar, lo que la convierte en una gran opción para compartir en reuniones con familia o amigos.
Este pastel es un bizcocho muy aireado a base de queso crema y claras batidas. El horneado al baño María es fundamental para conseguir su clásica textura suave y delicada. Con esta receta salen entre 8 y 10 porciones.

Para su conservación, es importante mantenerla en la heladera, bien cubierta, hasta 3 días. Lo ideal es consumirla fría. No se recomienda freezarla, ya que pierde su textura característica.