Cómo hacer crema pastelera.
Cómo hacer crema pastelera. Foto: Freepik.

La crema pastelera es una de las preparaciones más clásicas de la repostería francesa y una de las más elegidas por su textura suave, su sabor delicado y su gran versatilidad. Se utiliza en tortas, facturas, bizcochos y también es un relleno infaltable para la rosca de Pascua.

Su consistencia cremosa la convierte además en una opción ideal para decorar y dar terminaciones delicadas, por eso sigue siendo una de las favoritas de pasteleros profesionales y aficionados.

Lo mejor es que se trata de una receta simple, económica y elaborada con ingredientes fáciles de conseguir en cualquier supermercado. Un clásico que nunca falla y que puede prepararse en pocos pasos. ¿Querés saber cómo hacerla? ¡Acá te lo contamos!

Receta y paso a paso para hacer crema pastelera para la rosca de Pascua

Ingredientes para la crema pastelera

  • 500 ml de leche (puede ser entera o descremada)
  • 1 cucharada de esencia de vainilla
  • 4 yemas de huevo
  • 100 g de azúcar
  • 50 g de maicena (fécula de maíz)
  • Una pizca de sal
  • 20 g de manteca
Cómo hacer crema pastelera para agregar a la rosca de Pascua. Foto: Freepik.

Paso a paso para hacer crema pastelera

  1. Calentar la leche: colocá la leche en una cacerola junto con la esencia de vainilla y llevála a fuego medio. Calentala hasta que esté bien caliente, pero sin dejar que hierva por completo. Revolvé de vez en cuando para que no se pegue.
  2. Preparar la mezcla de yemas: mientras la leche se calienta, poné en un bol las yemas de huevo, el azúcar, la maicena y una pizca de sal. Batí bien hasta que no queden grumos y la preparación quede lisa y uniforme.
  3. Templar las yemas: cuando la leche esté caliente, retirala del fuego. Agregá de a poco una pequeña cantidad de leche caliente al bol con las yemas, mientras batís sin parar. Este paso es importante porque evita que las yemas se cocinen de golpe.
  4. Unir las preparaciones: una vez integrada esa primera parte de leche, volcá toda la mezcla del bol nuevamente en la cacerola con el resto de la leche.
  5. Cocinar hasta espesar: llevá la cacerola otra vez a fuego medio y revolvé constantemente con batidor de mano o cuchara de madera. En pocos minutos la mezcla empezará a espesar. Seguí mezclando hasta lograr una crema lisa, espesa y sin grumos.
  6. Agregar manteca (opcional): cuando la crema ya esté lista, retirala del fuego y sumá la manteca si querés una textura más suave y brillante. Mezclá hasta que se derrita por completo.
  7. Enfriar correctamente: pasá la crema a un recipiente y cubrí la superficie con film en contacto directo con la crema para que no se forme una costra. Dejá enfriar primero a temperatura ambiente y después llevála a la heladera al menos 2 horas.