Textura suave, sabor delicado y versátil: cómo hacer crema pastelera para decorar la rosca de Pascua
La crema pastelera es un relleno infaltable para las roscas de Pascua, aunque también se puede utilizar en facturas, tortas y hasta en bizcochos.

La crema pastelera es una de las preparaciones más clásicas de la repostería francesa y una de las más elegidas por su textura suave, su sabor delicado y su gran versatilidad. Se utiliza en tortas, facturas, bizcochos y también es un relleno infaltable para la rosca de Pascua.
Su consistencia cremosa la convierte además en una opción ideal para decorar y dar terminaciones delicadas, por eso sigue siendo una de las favoritas de pasteleros profesionales y aficionados.
Lo mejor es que se trata de una receta simple, económica y elaborada con ingredientes fáciles de conseguir en cualquier supermercado. Un clásico que nunca falla y que puede prepararse en pocos pasos. ¿Querés saber cómo hacerla? ¡Acá te lo contamos!
Receta y paso a paso para hacer crema pastelera para la rosca de Pascua
Ingredientes para la crema pastelera
- 500 ml de leche (puede ser entera o descremada)
- 1 cucharada de esencia de vainilla
- 4 yemas de huevo
- 100 g de azúcar
- 50 g de maicena (fécula de maíz)
- Una pizca de sal
- 20 g de manteca

Paso a paso para hacer crema pastelera
- Calentar la leche: colocá la leche en una cacerola junto con la esencia de vainilla y llevála a fuego medio. Calentala hasta que esté bien caliente, pero sin dejar que hierva por completo. Revolvé de vez en cuando para que no se pegue.
- Preparar la mezcla de yemas: mientras la leche se calienta, poné en un bol las yemas de huevo, el azúcar, la maicena y una pizca de sal. Batí bien hasta que no queden grumos y la preparación quede lisa y uniforme.
- Templar las yemas: cuando la leche esté caliente, retirala del fuego. Agregá de a poco una pequeña cantidad de leche caliente al bol con las yemas, mientras batís sin parar. Este paso es importante porque evita que las yemas se cocinen de golpe.
- Unir las preparaciones: una vez integrada esa primera parte de leche, volcá toda la mezcla del bol nuevamente en la cacerola con el resto de la leche.
- Cocinar hasta espesar: llevá la cacerola otra vez a fuego medio y revolvé constantemente con batidor de mano o cuchara de madera. En pocos minutos la mezcla empezará a espesar. Seguí mezclando hasta lograr una crema lisa, espesa y sin grumos.
- Agregar manteca (opcional): cuando la crema ya esté lista, retirala del fuego y sumá la manteca si querés una textura más suave y brillante. Mezclá hasta que se derrita por completo.
- Enfriar correctamente: pasá la crema a un recipiente y cubrí la superficie con film en contacto directo con la crema para que no se forme una costra. Dejá enfriar primero a temperatura ambiente y después llevála a la heladera al menos 2 horas.

















