La semana pasada, un enorme buque mercante obstaculizó el paso por el canal de Suez y este sábado, un camión hizo lo propio en una autopista china. En los dos casos, iban cargados con contenedores de la empresa EverGreen. ¿Casualidad? ¿Mera coincidencia? ¿O una incipiente cadena de sabotajes para perjudicar desde Occidente al comercio de Rusia y China?Por: Marcelo García