El destino de la tercera edad: por qué Mar del Plata es la ciudad más elegida por los jubilados
La ciudad balnearia se consolida como un destino soñado para quienes buscan calidad de vida, tranquilidad y conexión con el mar en la etapa de la jubilación, respaldado por datos y opiniones de especialistas.

Las playas de Mar del Plata cautivan y enamoran a quien las visita. Año tras año, los balnearios más visitados del verano se encuentran en “La Feliz”, e incluso, con el tiempo, adaptó su oferta y muchos se sienten seducidos por sus propuestas de invierno. Convertida ya en un ícono de la cultura argentina, la ciudad se alza como una de las opciones favoritas de los adultos mayores para pasar sus últimos años de vida.
Así lo demuestran los datos censales y del informe de Indicadores Estadísticos de Personas Mayores (2024), los cuales indican que el 16% de la población del municipio de General Pueyrredón tiene más de 65 años, una tendencia que acelera los datos de los censos de 2010, donde el 14,2% de la población pertenecía a este grupo etario; y del 2001, donde las cifras alcanzaron el 14%.
Otro dato importante es que la cifra está por encima de la media nacional, donde la población anciana representa un 11,9% del total. En Mar del Plata, los jubilados pisan fuerte.

¿Por qué Mar del Plata es la ciudad elegida por los adultos mayores?
Entre otros, los factores que llevan a los adultos mayores a elegir Mar del Plata como la ciudad ideal para envejecer son:
- Por un lado, cayó la tasa de natalidad en la ciudad costera, que pasó de 15,2 a 8,7 nacimientos por cada mil habitantes entre 2014 y 2023, según un informe de la red Mar del Plata Entre Todos.
- Subió la tasa de mortalidad, lo que refleja una mayor proporción de adultos mayores.
- La esperanza de vida aumentó de 75.1 años en 2014 a 76.7 en 2022.
Pero un cuarto factor se asoma y parece ser determinante. Se trata de la migración interna. Tanto personas que llegan de todas las ciudades y continúan su vida en “La Feliz”, como aquellos que se mudan a la costa con el objetivo específico de pasar sus últimos años, tienen una fuerte presencia en este indicador.

A razón de esto, investigadores han denominado a Mar del Plata como un “polo gerontológico”, es decir, un lugar que se convirtió en un destino atractivo para transitar la vejez.
Sobre este último punto, factores como la “memoria emotiva” son fundamentales y terminan de convencer a los abuelos de agarrar su sombrilla, su protector solar y sus anteojos de sol, y dirigirse rumbo a la ciudad, para disfrutar la brisa fresca y salada del mar mientras recuerdan las anécdotas de su juventud.
La antropóloga Laura Golpe, directora del Grupo de investigación de Estudios de Comunidad en el Centro de Investigación de Sujeto, Institución y Cultura de la Universidad de Mar del Plata, explicó que “los que migran, históricamente, habían venido a pasar sus tiempos felices de vacaciones. Eso, en el imaginario colectivo, tiene un peso importante”.
En este sentido, también recalcó que Mar del Plata es “un espacio de acogida, soñado, porque siempre estuvo asociado con épocas en que se sintieron felices y además tiene un ritmo de vida mucho más tranquilo, a lo que se suma la geografía”.

Algo similar sucede en Europa con la Costa del Sol, al sur de España, o en Estados Unidos con Miami y California. Mar del Plata se posiciona como un lugar ideal para disfrutar el otoño de la vida.
Calidad de vida y ritmo urbano: la fórmula perfecta
Otro factor clave tiene que ver con el característico encanto costero. Según Golpe, las “condiciones paisajísticas y ambientales hacen a la ciudad intermedia, con clima soportable, ya que no tenemos el calor de las grandes urbes ni esa movilidad urbana con ritmo acelerado y feroz”.
Escapar de la vorágine y descansar en la arena puede ser el sueño de muchos. Golpe plantea que la idea de “me jubilo y me voy a vivir a Mar del Plata”, es un mito existente.
“Es algo soñado, anhelado. Acá tienen una vida agradable, pueden mirar el mar, caminar y a la vez tienen una dimensión urbana con movimiento y ritmo. Es muy interesante como proyecto, porque les mejora la calidad de vida y los revitaliza”, concluyó la antropóloga.



















