Verano en Las Grutas, el destino ideal para jubilados: desde choclos hasta churros, cuánto sale comer en la playa
Sin volver al alojamiento ni alejarse del mar, miles de turistas de la tercera edad eligen los clásicos de playa. Estos son los precios actualizados para comer algo rápido durante la jornada.

Para aquellos fieles defensores del sur argentino, Las Grutas vuelve a ser uno de los destinos más elegidos del verano, especialmente por adultos mayores que buscan un sitio 100% de relax. Junto con el mar y el sol, reaparecen los sabores que ya son parte de la postal típica de la playa: comer un choclo, unos churros rellenos o refrescarse con un helado se mantiene como una tradición que atraviesa generaciones y acompaña cada jornada frente al mar.
Los clásicos de playa funcionan como una solución práctica y rápida. Sin necesidad de volver al alojamiento o salir de la costa, estas opciones permiten resolver desde un almuerzo liviano hasta una merienda o un antojo de media tarde.

Cuáles son los alimentos más buscados en la playa
El movimiento de ventas cambia según la hora del día. El choclo suele ser el producto estrella cerca del mediodía, cuando muchos optan por algo caliente y sencillo. A medida que avanza la tarde, los churros rellenos y los pastelitos dulces ganan protagonismo, acompañando el mate o el descanso después del mar.
El helado, tanto de agua como de crema, aparece como el aliado permanente contra el calor, mientras que el súper pancho conserva su lugar como una opción salada rápida, abundante y rendidora.

¿Cuánto cuesta comer en la playa de Las Grutas?
Durante esta temporada 2026, los precios aproximados de los alimentos más consumidos en la playa son los siguientes:
- Choclo: entre $6.000 y $7.000.
- Súper pancho: alrededor de $6.000.
- Helado simple (agua o crema): desde $3.000.
- Bombón clásico: cerca de $5.000.
Pastelitos dulces (membrillo o batata):
- Media docena: $9.000.
- Docena: $18.000.
Churros rellenos:
- Media docena: $8.000.
- Docena: $16.000.
Si bien los valores pueden variar según el punto de venta y el momento del verano, estos precios reflejan el promedio que manejan los vendedores ambulantes que recorren la costa.

El clima, un factor clave para las ventas
Los comerciantes coinciden en que el clima influye directamente en el nivel de consumo. En los días de altas temperaturas, el movimiento se sostiene desde la mañana hasta el atardecer, con especial demanda de helados y bebidas frescas. En cambio, las jornadas más frescas o ventosas reducen la circulación por la arena y, con ella, las ventas.
Aun así, los clásicos de playa siguen siendo una parte esencial de la experiencia en Las Grutas. Más allá del precio, forman parte de una costumbre que combina sabor, tradición y verano, y que cada temporada vuelve a decir presente frente al mar.


















