Dónde comer pasta
Dónde comer pasta Foto: Foto generada con IA

El Viernes Santo es una fecha marcada por la tradición y, en Buenos Aires, la pasta vuelve a ocupar un lugar central en la mesa. Para quienes evitan la carne y buscan opciones rendidoras, sabrosas y accesibles, los bodegones y cantinas italianas siguen siendo una apuesta segura. Incluso en un contexto de precios altos, todavía existen lugares donde comer bien sin gastar de más.

A continuación, cinco restaurantes recomendados para comer pasta rica y barata en Buenos Aires este Viernes Santo, con direcciones claras y precios estimados por plato, ideales para planificar la salida sin sorpresas.

Los valores son aproximados y pueden variar según la salsa elegida y la fecha.

1. Pippo Paraná: pasta clásica, abundante y sin vueltas

Vermicelli en Pippo Foto: Propia

Pippo es uno de los bodegones más emblemáticos de la Ciudad. Manteles de papel, mozos de oficio y platos XL definen una experiencia porteña auténtica. Su carta de pastas es amplia y rendidora, ideal para compartir o para salir rodando.

Platos recomendados y precios estimados:

  • Tallarines caseros con salsa fileto: $7.500 – $8.500
  • Ravioles de ricota y verdura con bolognesa: $8.000 – $9.000
  • Ñoquis de papa con crema: $7.500 – $8.800
  • Vermicellis con tuco y pesto: $8.000 – $9.000

Dirección: Paraná 356, Microcentro, CABA

Un clásico indiscutido para respetar la tradición del Viernes Santo sin cuidar el bolsillo de más.

2. Albamonte: cantina italiana de culto en Avenida Corrientes

Fussillis Scarparo y Vermichelli Scarparo. Foto: Instagram @albamonteristorante

Albamonte es uno de esos lugares que mantienen viva la esencia de la cocina italiana popular. Pastas bien hechas, salsas intensas y porciones generosas lo convierten en una opción muy elegida en Semana Santa.

Platos recomendados y precios estimados:

  • Fusilli al fierrito con salsa mixta: $8.500 – $9.500
  • Rigatoni con pesto: $8.000 – $9.000
  • Lasagna de verdura y ricota: $9.000 – $10.000

Dirección: Av. Corrientes 6735, Chacarita, CABA

Ideal para compartir platos y comer abundante sin caer en precios gourmet.

3. Doña: cocina casera y precios de barrio

Pastas de Doña Cocina. Foto: Instagram @donacocinatipocasa

Pequeño, sencillo y muy valorado por sus habitués, Doña conserva el espíritu del bodegón de toda la vida. La pasta es protagonista y los precios siguen siendo uno de sus grandes atractivos.

Platos recomendados y precios estimados:

  • Fusilli al fierrito con tuco: $7.000 – $8.000
  • Ravioles caseros de verdura: $7.500 – $8.500
  • Tallarines con manteca y queso: $6.500 – $7.500

Dirección: Bulnes 802, Almagro, CABA

Una opción ideal para quienes buscan sabor casero y presupuesto cuidado.

4. Cantina Palermo: tradición a precios razonables

Porciones gigantes y ambiente familiar Foto: Instagram @cantina.palermo

En una zona donde abundan los restaurantes caros, Cantina Palermo se destaca por su propuesta honesta y accesible. Su carta es perfecta para el Viernes Santo.

Platos recomendados y precios estimados:

  • Canelones de verdura: $8.500 – $9.500
  • Sorrentinos de ricota y nuez: $9.000 – $10.500
  • Ravioles con salsa rosa: $8.500 – $9.500

Dirección: Fitz Roy 2238, Palermo, CABA

Una alternativa cada vez más buscada por su relación precio-calidad.

5. Cantina Mandia: pasta italiana en ambiente relajado

En Colegiales Foto: Instagram @cantinamandia

Mandia combina tradición italiana con un clima tranquilo y descontracturado. Sus platos son abundantes, bien condimentados y pensados para disfrutar sin apuro.

Platos recomendados y precios estimados:

  • Fusilli al fierrito con estofado de tomate: $8.000 – $9.000
  • Tortellini de verdura: $8.500 – $9.800
  • Tallarines con crema y champiñones: $8.000 – $9.200

Dirección: Zapiola 1218, Colegiales, CABA

Una gran opción para una comida relajada durante el feriado.

Pasta, tradición y bolsillo: la combinación perfecta

La pasta sigue siendo la gran aliada del Viernes Santo: rendidora, sabrosa y profundamente ligada a la identidad porteña. Estos cinco restaurantes demuestran que respetar la tradición no implica gastar de más, incluso en una fecha tan concurrida.

Planificar con anticipación, elegir bodegones clásicos y apostar por pastas simples sigue siendo la mejor fórmula para comer bien en Buenos Aires.