Una capital del folklore en Tucumán
Una capital del folklore en Tucumán Foto: Wikipedia

Hay lugares que no necesitan presentación: se dejan reconocer por lo que se escucha en sus calles. Monteros, en el sur tucumano, es uno de esos destinos que combinan tradición, música popular y una identidad artesanal única, ideal para una salida corta sin demasiada planificación. La ciudad es conocida como “Fortaleza del Folklore y también como Capital Nacional de la Randa, un encaje artesanal de hilos entretejidos que se convirtió en emblema local.

Lo mejor: está lo suficientemente cerca como para una escapada de fin de semana, pero con suficientes atractivos para sentir que viajaste “lejos”. Desde la capital tucumana, el trayecto ronda entre 51 y 58 km por ruta, con tiempos habituales cercanos a 43–50 minutos según el camino y el tráfico.

La zamba que la nombró y por qué eso importa

En el mapa del folklore argentino, Monteros también aparece por su vínculo con una composición muy difundida: la “Zamba a Monteros”, atribuida a Chango Nieto y Pedro Favini. Sin entrar en letras (que tienen derechos), alcanza con decir que la canción ayudó a fijar el nombre del lugar en el imaginario popular, con versiones interpretadas por artistas de alcance nacional, entre ellas una versión asociada a Mercedes Sosa según registros de cancioneros.

Qué ver y hacer en Monteros

1) Plaza Bernabé Aráoz + Iglesia Nuestra Señora del Rosario

El corazón del paseo urbano es la Plaza Bernabé Aráoz, rodeada por la Iglesia Parroquial Nuestra Señora del Rosario y una oferta gastronómica que suele “encender” la noche local. Es el tipo de centro que se recorre sin apuro: bancos, arboleda, fotos y el movimiento típico de ciudad chica con vida propia.

Monteros, vista aérea Foto: Wikipedia

2) La randa: el souvenir con historia

Si querés llevarte algo auténtico, acá el protagonista es la randa, un encaje hecho a mano sobre bastidor que forma parte del patrimonio artesanal local. Hay relatos que ubican su llegada y consolidación regional desde tiempos coloniales y la conectan con Ibatín, el primer asiento histórico de San Miguel de Tucumán. Además, varias fuentes señalan que la comunidad de tejedoras tiene un núcleo fuerte en El Cercado, dentro del área de Monteros, donde la técnica se sostiene por transmisión generacional.

Tip de escapada con valor: si encontrás una feria o punto de venta directo de artesanas, priorizalo: cada pieza es distinta y el trabajo suele ser lento y minucioso.

3) Octubre es folklore: “Monteros de la Patria”

Si tu idea es viajar cuando “pasa algo”, apuntá a octubre. Monteros convoca durante ese mes el festival “Monteros de la Patria”, presentado oficialmente como una experiencia de cuatro noches a puro cancionero popular. La Municipalidad describe ediciones en el Gimnasio Municipal con organización por jornadas, servicios al público y venta de entradas (modalidad online y presencial en ciertas ediciones). El resultado suele ser una ciudad más viva, con peñas, ballets y una programación que atrae visitantes.

4) Monteros también es poesía (no es un slogan vacío)

Además de la música, Monteros sostiene un perfil cultural asociado a la escritura y el canto. Desde el Ente Tucumán Turismo se difundió, por ejemplo, el Encuentro Nacional de Poetas, Escritores y Cantautores “Manuel Aldonate”, con ediciones programadas del 5 al 8 de noviembre (según el anuncio institucional). Ese tipo de agenda explica por qué el destino no se limita a “una plaza linda”: hay una identidad cultural trabajada y sostenida en el tiempo.

La escapada a una hora de la capital Foto: Wikipedia

Cómo llegar

  • En auto: la referencia habitual marca una distancia aproximada entre 51 y 58 km, con tiempos cercanos a 43–44 minutos en condiciones normales.
  • En bus: hay opciones de transporte entre Monteros y la terminal de Tucumán, con duraciones publicadas alrededor de 50 minutos, según planificadores de viaje.

Itinerario sugerido

Día 1 (tarde/noche): llegada + caminata por Plaza Bernabé Aráoz + foto en la iglesia + cena por el centro.

Día 2: compras de artesanías (randa) + recorrido tranquilo + regreso. Si viajás en octubre, reservá parte del día para el festival.