La pizza no solo se come: vuela
La pizza no solo se come: vuela Foto: Instagram @sancarlos.pizzeria

Si pensabas que ya lo habías visto todo en el universo pizzero de Buenos Aires, Caballito te guarda una postal que combina tradición, vértigo y un “truco” de oficio: en esta pizzería, las pizzas literalmente vuelan desde la cocina hasta la caja, como si fueran parte de un número de precisión. Y no, no es marketing: es una técnica que nació para acelerar el despacho cuando el local explota de pedidos y terminó convertida en show.

El lugar: un clásico de barrio donde la pizza “aterriza” perfecta

El protagonista de esta historia es San Carlos, un emblema de Caballito desde 1968. Su origen también tiene relato de inmigración y laburo: arrancó cuando José Luis Fernández y Juan Furlan tomaron una pizzería que se llamaba El Ciclón, la rebautizaron y la empujaron a convertirse en referencia del oeste porteño.

La pizza que "vuela por los aires". Video: Instagram

¿Lo que la volvió viral? La famosa “pizza voladora”: el maestro pizzero saca la pizza del horno, la desliza con la pala y la lanza varios metros para que caiga justo en el centro de una caja abierta que le sostiene un compañero. Es hipnótico: los clientes se quedan mirando el “vuelo” como si fuera una coreografía repetida cientos de veces.

Dónde queda y por qué la ubicación importa

San Carlos está sobre Avenida Rivadavia 4548, en Caballito, a metros del cruce con Avenida La Plata (zona de muchísimo movimiento, subte y colectivos).

En San Carlos, el clásico de Caballito desde 1968 Foto: Instagram @sancarlos.pizzeria

Horario: abre todos los días, típicamente de 06:00 a 02:00 (ideal para desayuno con café y medialunas, merienda o cena tardía).

Contacto / take away / delivery: el local difunde líneas telefónicas para reservas/pedidos y maneja retiro.

Cuánto cuesta comer ahí

Acá va lo que más se busca antes de salir: la plata. Como en Argentina los valores cambian rápido, te dejo referencias con fecha y fuente, para que las uses como guía:

  • Pizzas grandes clásicas (muzzarella): alrededor de $18.000 (dato publicado 23/12/2024).
  • Pizzas grandes especiales: cerca de $21.000 (mismo corte temporal, 23/12/2024).
  • Menú ejecutivo (mediodía, en salón, lun–vie):

Tip rápido: si tu plan es “pizza + show”, apuntá a horarios pico (noche y fines de semana): es cuando más se ve el ritmo de despacho que hizo famosa a la pizza en el aire. La técnica se volvió parte del sello para agilizar entregas, especialmente cuando el flujo de pedidos exige velocidad.

Qué pedir: las “bomba” que explican la fila

San Carlos tiene decenas de variedades, pero hay tres que suelen llevarse todas las miradas:

  • Siete quesos: con una carga enorme (se menciona más de 1 kg sumando variedades como mozzarella, fontina, gruyere, cheddar, roquefort, provolone y parmesano).
  • Bordiz: pepperoni + muzzarella, con bordes rellenos y salsitas para mojar.
  • Fourzzeta: una vuelta de tuerca a la fugazzeta, con cuatro tipos de cebolla (blanca, morada, caramelizada y de verdeo).
Los pizzeros hacen un show Foto: Instagram @sancarlos.pizzeria

Y si te gusta lo “bien porteño con guiño de bodegón”, hay una especialidad que también se destacó en notas gastronómicas: la pizza gramajo, que cruza pizza con un clásico de la cocina local (papas/huevo y espíritu de plato contundente).

Un dato histórico que explica todo: por qué Caballito es “territorio pizza”

Caballito no es solo un punto medio del mapa: su identidad de barrio se construyó con pulpería, tren y vida de avenida. Según el Gobierno de la Ciudad, el nombre “Caballito” se asocia a una pulpería de Nicolás Vila identificada por una veleta con forma de caballo en la esquina de Rivadavia y Emilio Mitre; el sitio oficial ubica ese origen en 1804. En otras reconstrucciones periodísticas, la anécdota suele circular con otra fecha (1821), pero el corazón del relato es el mismo: una veleta que se volvió brújula barrial.

Ese crecimiento se aceleró con el ferrocarril (1857) y, más tarde, con tranvía y subte, consolidando a Caballito como barrio residencial y comercial fuerte, con Rivadavia como eje.

¿Y la pizza? La historia porteña es clarísima: llegó con la inmigración italiana y se popularizó en La Boca hacia fines del siglo XIX, para después expandirse por toda la ciudad con una identidad propia: masa más esponjosa y queso generoso, sello “porteño” que hoy es marca registrada. Incluso hay una explicación técnica que es puro Buenos Aires: como al comienzo no existían hornos pizzeros locales, muchos inmigrantes terminaron cocinando en hornos panaderos, sobre bandejas, y así se consolidó temprano la pizza al molde.

Con ese ADN, no sorprende que un clásico como San Carlos —nacido en 1968— haya encontrado su propia forma de destacarse: abundancia, oficio y espectáculo.

Datos útiles (para salir sin vueltas)

  • Dirección: Av. Rivadavia 4548, Caballito.
  • Horario: 06:00 a 02:00 (referencia pública).
  • Precios guía: muzza grande $18.000 / especiales $21.000 (dato 23/12/2024) + menú ejecutivo $21.500–$25.500 (web).