A pesar del despoblamiento, todavía quedan construcciones históricas que reflejan el pasado de esplendor de la localidad.
A pesar del despoblamiento, todavía quedan construcciones históricas que reflejan el pasado de esplendor de la localidad. Foto: Facebook / Pueblos y Estaciones de Córdoba.

En distintos rincones de Argentina, todavía sobreviven pequeños pueblos detenidos en el tiempo, lugares donde las antiguas estaciones ferroviarias, las construcciones abandonadas y el silencio se transforman en parte del paisaje.

En el sur de la provincia de Córdoba existe uno de esos destinos que despiertan fascinación entre turistas, fotógrafos y amantes de las escapadas diferentes: Curapaligüe.

Este antiguo pueblo ferroviario, que actualmente cuenta con apenas dos habitantes permanentes, se convirtió con el paso de los años en una especie de pueblo fantasma rodeado de historias, ruinas y recuerdos de otra época.

Curapaligüe es un antiguo pueblo ferroviario que quedó prácticamente detenido en el tiempo tras el declive del tren. Foto: Facebook / Pueblos y Estaciones de Córdoba.

A pesar del abandono y del éxodo poblacional, todavía conserva parte de su identidad y se transformó en un atractivo para quienes buscan desconectarse del ritmo urbano.

Curapaligüe: la historia del pueblo ferroviario que quedó casi vacío

El crecimiento de Curapaligüe estuvo ligado directamente a la expansión del ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, una conexión ferroviaria que impulsó el desarrollo económico y social de distintas localidades del interior argentino.

Durante sus años de mayor actividad, el pueblo llegó a superar los mil habitantes y contaba con comercios, farmacia, médicos, panaderías, almacenes y otros servicios que sostenían la vida cotidiana de la comunidad.

La antigua estación ferroviaria es uno de los principales atractivos para quienes visitan el paraje cordobés. Foto: Facebook / Pueblos y Estaciones de Córdoba.

Sin embargo, el deterioro del sistema ferroviario y la disminución de la actividad económica provocaron un lento despoblamiento que terminó cambiando por completo el destino de la localidad. Con el correr de las décadas, muchas familias abandonaron la zona y el pueblo quedó prácticamente deshabitado.

Actualmente, solo dos personas viven allí y mantienen viva la memoria del lugar, compartiendo anécdotas e historias con los visitantes que llegan atraídos por el misterio del antiguo pueblo ferroviario.

¿Dónde queda Curapaligüe?

Curapaligüe se encuentra en el departamento Presidente Roque Sáenz Peña, en el sur cordobés. El paraje está ubicado a unos 20 kilómetros de Laboulaye y aproximadamente a 30 kilómetros de General Levalle, dos localidades que funcionan como referencia para quienes recorren la región.

Aunque el tiempo y el abandono modificaron gran parte del paisaje, todavía pueden observarse distintos rastros del pasado ferroviario que dio origen al pueblo.

Actualmente, solo dos personas viven en Curapaligüe y se encargan de mantener viva la memoria del lugar. Foto: Facebook / Pueblos y Estaciones de Córdoba.

¿Qué se puede hacer en este pueblo fantasma?

La experiencia principal para quienes visitan Curapaligüe consiste en recorrer sus calles silenciosas y descubrir las construcciones que aún permanecen en pie. El paisaje, marcado por edificaciones antiguas y estructuras deterioradas, atrae especialmente a fotógrafos, viajeros interesados en sitios históricos y personas que buscan destinos poco convencionales para desconectarse unos días.

Durante sus años de mayor actividad, el pueblo llegó a tener más de mil habitantes y numerosos comercios. Foto: Facebook / Pueblos y Estaciones de Córdoba.

Entre los puntos más representativos se encuentran la antigua estación ferroviaria, una pequeña capilla y la histórica Escuela N.º 3, tres construcciones que permiten imaginar cómo era la vida cotidiana en la localidad durante su época de esplendor.

Además del valor histórico, muchos visitantes destacan la tranquilidad absoluta del lugar y la sensación de viajar a otra época en medio de la llanura cordobesa.

Cómo llegar a Curapaligüe

Llegar hasta Curapaligüe requiere recorrer varios kilómetros por rutas nacionales y provinciales del sur cordobés. Desde Buenos Aires, el viaje en auto demanda cerca de siete horas y cuarenta y cinco minutos, principalmente por la Ruta Nacional 7.

En tanto, quienes parten desde la ciudad de Córdoba deben realizar un trayecto aproximado de cinco horas hasta llegar a la zona de Laboulaye, desde donde se accede al pequeño paraje.

A pesar de la distancia, el lugar se convirtió en una escapada distinta para quienes desean conocer uno de los rincones más curiosos y silenciosos del interior argentino.