
El sonido del tren vuelve a marcar el ritmo cotidiano en varias localidades del noroeste del Conurbano bonaerense. En una región donde las distancias, el tránsito y las combinaciones pueden transformar un viaje diario en una verdadera odisea, el tren San Martín sumó una opción diferencial entre Retiro y distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.
La prestación forma parte del servicio de larga distancia que conecta Retiro con Junín, pero incorpora una utilidad adicional para quienes necesitan trasladarse entre la Ciudad de Buenos Aires y estaciones como José C. Paz, Pilar, Manzanares, Dr. Cabred y Cortínez. Algunas de estas paradas comenzaron a integrarse al cronograma el 22 de junio de 2026, de acuerdo con la información difundida sobre el nuevo esquema.
No se trata de las formaciones metropolitanas habituales. Los pasajeros pueden viajar en coches con aire acondicionado, sanitarios y coche comedor, además de elegir entre las categorías Primera y Pullman. Esta combinación convierte al servicio en una alternativa particular para trabajadores, estudiantes y vecinos que buscan evitar el tránsito en los accesos a la Capital Federal.
Cómo es el nuevo recorrido del tren San Martín
Desde Retiro, el tren parte diariamente a las 18.15. La primera parada informada dentro del corredor suburbano es José C. Paz, a las 19.16. Luego continúa por Pilar, a las 19.36; Manzanares, a las 19.46; Dr. Cabred, a las 19.53; y Cortínez, a las 20.05.
El recorrido completo hacia Junín continúa por otras estaciones bonaerenses, entre ellas Mercedes P., Franklin, Rivas, Castilla, Rawson, Cucha Cucha, Chacabuco y O’Higgins. Por ese motivo, la prestación no constituye un nuevo ramal independiente, sino el aprovechamiento de un servicio de larga distancia para ampliar las posibilidades de movilidad en localidades intermedias.

El horario de salida desde Retiro fue pensado especialmente para la franja vespertina. De esta manera, quienes hayan terminado su jornada laboral, académica o administrativa en la Ciudad cuentan con una opción directa hacia el noroeste del área metropolitana, sin depender exclusivamente de las formaciones suburbanas tradicionales.
Horarios para viajar desde el Conurbano hacia Retiro
En dirección a la Ciudad de Buenos Aires, el servicio sale de Dr. Cabred de lunes a sábados a las 5.52. Pasa por Manzanares a las 6.00, Pilar a las 6.10 y José C. Paz a las 6.28. Posteriormente se detiene en Sáenz Peña a las 7.06 y llega a Retiro a las 7.28.
Los domingos y feriados rige otro cronograma: la formación parte de Dr. Cabred a las 6.14 y arriba a la terminal porteña a las 7.49. En el caso de Cortínez, el horario hacia Retiro está previsto para las 5.33 de lunes a sábados y para las 5.54 los domingos.

El esquema ofrece una ventaja concreta: permite llegar al centro porteño durante la mañana y regresar hacia la provincia al terminar el día. Sin embargo, como sucede con cualquier servicio ferroviario, resulta recomendable consultar el cronograma oficial antes de viajar, especialmente ante modificaciones operativas, trabajos sobre las vías o cambios por feriados.
Cuánto cuesta el pasaje y dónde se compra
Los boletos informados cuestan entre $2.100 y $4.700, aunque el valor final depende del día elegido y de la categoría, ya sea Primera o Pullman. Los pasajes pueden adquirirse anticipadamente por los canales de venta de Trenes Argentinos o en las boleterías de larga distancia habilitadas.
La diferencia con el servicio metropolitano no se limita a las tarifas. La presencia de asientos de larga distancia, climatización, baños y coche comedor configura una experiencia distinta, especialmente atractiva para personas que utilizan el corredor de manera ocasional o buscan mayor comodidad durante el trayecto.

Antes de comprar, los pasajeros deben verificar cuidadosamente el origen, el destino, la fecha y la categoría seleccionada, debido a que los horarios, las tarifas y la disponibilidad podrían sufrir modificaciones posteriores a la publicación de esta nota.
De Buenos Aires al Pacífico: la historia que todavía vive en las vías
El actual ferrocarril San Martín tiene sus raíces en el antiguo Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, una compañía de capitales británicos creada durante el siglo XIX. Su proyecto original era mucho más ambicioso que conectar la Capital con el oeste bonaerense: buscaba construir un corredor que acercara Buenos Aires al océano Pacífico, por medio de Mendoza y la conexión ferroviaria con Chile.
La compañía Buenos Aires and Pacific Railway se registró en Londres en 1882. Las obras iniciales apuntaron al tramo comprendido entre Mercedes, en la provincia de Buenos Aires, y Villa Mercedes, en San Luis. La línea alcanzó Junín en 1884, localidad en la que posteriormente se instalaron importantes talleres ferroviarios, y en octubre de 1886 quedó abierto al público el trayecto entre Mercedes y Villa Mercedes.

El primer servicio de pasajeros de la red troncal partió desde Palermo el 25 de marzo de 1888, atravesó estaciones como Caseros y Muñiz y llegó hasta Agote, en el partido de Mercedes. Con el paso de las décadas se sumaron paradas que terminarían formando parte de la identidad del oeste y noroeste metropolitano, como Bella Vista, Hurlingham, San Miguel, Santos Lugares, El Palomar y Sáenz Peña. La extensión hasta Retiro se concretó en 1912.
Por qué la línea pasó a llamarse San Martín
La transformación más profunda llegó con la nacionalización ferroviaria de 1948. El Estado argentino incorporó las redes que se encontraban bajo control de empresas extranjeras y el antiguo Buenos Aires al Pacífico fue rebautizado como Ferrocarril Nacional General San Martín. La denominación recordó al Libertador y a su histórica travesía hacia Cuyo antes del cruce de los Andes.
Las vías cumplieron un papel central en la formación de pueblos, el movimiento de pasajeros y el transporte de la producción agrícola. También fueron protagonistas del desarrollo vitivinícola mendocino, porque permitieron acercar productos desde el oeste argentino hasta los grandes centros urbanos y el puerto de Buenos Aires.
Por eso, cada modificación en el recorrido tiene un significado que va mucho más allá de un nuevo horario. El tren ayudó a organizar ciudades enteras alrededor de sus estaciones y todavía conserva esa capacidad de unir lugares que, aunque figuren cercanos en un mapa, pueden quedar separados por horas de tránsito.


















