¿Por qué la nueva camiseta de River es violeta?: la razón oculta detrás de este histórico color y el partido olvidado que marcó su origen
La presentación de la nueva camiseta alternativa reavivó un viejo interrogante entre los hinchas: cómo un color ajeno a la identidad tradicional de River terminó instalado en su historia y qué ocurrió en aquel partido casi olvidado que dio origen al violeta millonario.

River Plate anunció en redes sociales el lanzamiento de su nueva indumentaria alternativa. La típica banda roja que cruza el pecho de los jugadores se ve rodeada de un llamativo color violeta que causó revuelo entre los fanáticos millonarios y el debate sobre cuáles son los colores que debería llevar la tercera equipación del club de Núñez.
El blanco y rojo están fuera de discusión; sin lugar a dudas, son los colores más representativos del club. Luego, el debate empieza a emerger: hay quienes prefieren casacas negras; otros, la tricolor a bastones; y en los últimos años aparecieron los defensores de la polémica camiseta violeta.
Con su última aparición en 2018, el manto púrpura es un viejo invitado que reaparece cada tanto en el Monumental. Anteriormente, se usó en la temporada 2008, con Diego Buonanotte y Ariel Ortega inmortalizando la indumentaria en fotos y videos de la época.

Más atrás en el tiempo, el Mono Burgos llevó al nivel de ícono su buzo con un bulldog gigante en el pecho, con el que consiguió la Copa Libertadores 1996 y el tricampeonato en 1997.
Por qué la camiseta de River es violeta
Ahora bien, ¿cómo fue que se coló el color violeta en el vestuario riverplatense? Las respuestas abundan, pero ninguna alcanza un acuerdo general. Por eso, lo que circula hoy en torno a su origen no pasa de ser un conjunto de teorías, mitos y especulaciones que se resisten a ser vaciadas con la verdad.
Lo que sí se sabe con seguridad es que el 22 de junio de 1969 River se enfrentaba con Deportivo Morón, y debido a la similitud entre ambas camisetas, el árbitro les pidió a los equipos que se cambien de vestimenta.
Los jugadores del Gallito volvieron al campo con una remera con rayas horizontales, y es fácil imaginar la sorpresa que deben haber sentido al ver a sus rivales con una equipación completamente violeta. ¿De dónde la habían sacado?
“River jugó con una extraña camiseta de color violeta (no se le puede negar originalidad…) y Morón, para no ser menos, actuó con una casaca a rayas horizontales que le daba todo el aspecto de atuendo ‘rugbístico’. Entonces vamos a hacer una rectificación: el partido entre River y Morón tuvo su originalidad: las vestimentas. ¿Qué poco, no?…”, describe una crónica de la época.

Una versión indica que es un obsequio del club italiano Fiorentina. En 1966, La Viola jugó un amistoso contra la Selección Argentina en el Monumental, y como muestra de agradecimiento con el club huésped, le regalaron las camisetas usadas al Millonario.
La versión la compartió el vicepresidente del Museo River en 2018, pero no está confirmada. Él mismo la relata como un mito, pero no la asegura al 100%.
La segunda teoría, en cambio, carece de encanto y le arrebata buena parte de su mística al episodio. Pertenece a lo que Dolina llamaría “refutadores de leyendas”: esos personajes que, ante un avión levantando vuelo en el cielo, no se permiten la maravilla por el triunfo del ingenio humano, sino que apuran ecuaciones de aerodinámica y nociones imprecisas de física y aeronáutica para explicarlo todo.
Según esta escuela, el problema lo habría solucionado un socio del club, que simplemente vio el faltante de casacas y se acercó para donar nueva equipación. La explicación no resulta exhaustiva y deja en la oscuridad los misterios más interesantes del asunto: ¿De dónde las sacó? ¿Cuántos socios van a la cancha con un bolsito lleno de pecheras por si su equipo ‘no tiene ninguna’? La respuesta es terreno fértil para que crezcan más fantasías, mitos y relatos sobre el asunto.
La tercera explicación, que figura en el libro sobre el Beto Alonso, editado por El Gráfico, indica que las camisetas se fabricaron en Brasil para poder jugar contra el Stade Reims de Francia, ya que, nuevamente, ambos equipos tenían camisetas similares.

La camiseta violeta volvió a utilizarse algunos años después, en 1975, contra Banfield. Pero en esta ocasión, la decisión estuvo impulsada por creencias supersticiosas. Ángel Labruna no habría querido que su equipo jugara con la tricolor alternativa porque algunos la consideraban “mufa”, haciéndola responsable de los 18 años sin títulos. Pese a que aquel partido terminó 0-0, River volvería a conocer la gloria en aquel año de la mano de El Feo.















