U.S. President Donald Trump is gifted a jewelled soccer ball with his signature on it from Inter Miami CF captain Lionel Messi, on the day he honors reigning Major League Soccer (MLS) champion Inter Miami CF players and team officials with an event in the East Room of the White House in Washington, D.C., U.S., March 5, 2026. REUTERS/Jonathan Ernst
U.S. President Donald Trump is gifted a jewelled soccer ball with his signature on it from Inter Miami CF captain Lionel Messi, on the day he honors reigning Major League Soccer (MLS) champion Inter Miami CF players and team officials with an event in the East Room of the White House in Washington, D.C., U.S., March 5, 2026. REUTERS/Jonathan Ernst Foto: REUTERS

La reciente visita de Lionel Messi a la Casa Blanca generó gran repercusión mundial. El astro argentino, acompañado por sus compañeros de Inter Miami, fue recibido por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en una ceremonia oficial para celebrar el título de la MLS Cup 2025.

El encuentro, realizado el 5 de marzo de 2026, marcó la primera visita de Messi a la Casa Blanca, lo que añadió un tono histórico al evento. Durante la ceremonia, Trump elogió repetidamente al jugador y destacó su impacto en el fútbol estadounidense tras su llegada a Inter Miami en 2023.

Messi participó del acto sin brindar declaraciones, fiel a su estilo reservado fuera del campo de juego. Sí protagonizó uno de los momentos más destacados cuando obsequió a Trump un balón rosado de Inter Miami, un gesto simbólico que acaparó la atención de los presentes y de los medios internacionales.

Donald Trump y Messi en la Casa Blanca Foto: REUTERS

Además del intercambio protocolar, Trump resaltó el enorme peso mediático y deportivo de Messi, señalando que “es un honor decir lo que ningún presidente estadounidense había dicho antes: Bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi”. El presidente también subrayó la dificultad de mantener un rendimiento tan alto temporada tras temporada, reconociendo al argentino como pieza clave del éxito reciente de Inter Miami.

La ceremonia contó con la presencia de otras figuras del plantel, como Luis Suárez, Rodrigo De Paul y Tadeo Allende, además de dirigentes de la MLS y miembros del gabinete presidencial. Tras el evento principal, el equipo fue invitado al Despacho Oval, siguiendo una tradición de décadas en el deporte estadounidense.

La visita no estuvo exenta de contenido político: Trump hizo referencias a conflictos internacionales y temas de actualidad, aunque evitó involucrar a Messi en esos asuntos, consciente del perfil apolítico del jugador argentino.

A nivel deportivo, la presencia de Messi en el acto también resaltó su vigencia: el capitán fue reconocido nuevamente como MVP de la MLS, consolidando su influencia dentro y fuera del campo.

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