
El conductor y modelo argentino Iván de Pineda tiene una casa de montaña en Bariloche que suele usar como lugar de descanso y que mantiene una estética muy ligada al entorno patagónico. Su hogar se encuentra en Villa Arelauquen y está decorada con una fuerte impronta de piedra y madera desde la fachada y hacia el interior.
Dentro de las imágenes que compartió el conductor predomina la piedra expuesta, una chimenea moderna en el living y un sector de segundo piso equipado con salamandra y orientado hacia el paisaje de montaña.

Un refugio patagónico en Villa Arelauquen: la elección de Iván de Pineda para el descanso
Iván De Pineda eligió adquirir su vivienda en Villa Arelauquen varios años atrás dentro de un exclusivo complejo. Allí cuenta con un extenso living conectado con la cocina, ampliando así su sector social y evitando una división total de los ambientes.
Se presentan dentro de la parte central de la residencia: un gran sofá en tono claro, una mesa ratona y una chimenea de diseño contemporáneo. Al exhibir grandes paños vidriados, aquellos que se encuentran en el hogar pueden derivar su atención hacia el paisaje exterior.

Por otro lado, el comedor se orienta al diseño de madera con una mesa con tapa de aquel material y patas de hierro, acompañadas de sillas en diferentes tonos en lugar de utilizar un único modelo de un solo color.
Atrás se puede apreciar un sector más íntimo con biblioteca, televisión y un sillón de tres cuerpos que da la espalda al bello paisaje pero permite disfrutar de un cómodo momento de óseo.
Piedra y madera: los materiales que integran la residencia con la naturaleza de Bariloche
La piedra y la madera predominan en el diseño como dos de los materiales más visibles. El techo, las escaleras y el piso son de una madera de tonos claros, mientras que algunas paredes toman rasgos de piedras sobresalientes que permiten disfrutar del acogedor diseño.

La elección de estos dos materiales dista de ser solamente decorativa ya que, al ser una residencia de montaña, la combinación de ambos permite generar una especie de continuidad visual con el bosque y los paisajes característicos de Bariloche.
La presencia de muebles en el armonioso espacio que integran su cocina y su living fueron trabajados por Fortenla, firma que en su momento supo difundir imágenes de la propiedad terminada.

El rincón especial del segundo piso: contemplación frente a la salamandra
En el segundo piso del hogar de Iván de Pineda se encuentra un acogedor lugar de descanso junto a una salamandra. Aquel espacio parece ser ubicado para sentarse y contemplar las vistas y el paisaje que se convierten en un elemento decorativo más.
Esta residencia fue en su totalidad diseñada alrededor de elementos asociados con una casa de montaña, desde el revestimiento de piedra, las paredes y el techo de madera, hasta las distintas fuentes de fuego.

Así, los ventanales tienen la función de combinar la visión del exterior con el acogedor interior y la calefacción interna a leña con la calefacción visualmente cálida del afuera.
















