Asesinan a tres reclusos en pabellón de máxima seguridad en Penal de Mendoza

En marzo de 2000, el llamado motín de la Vendimia, que duró tres días y mantuvo en jaque a un Gobierno, culminó -increíblemente- sin personas muertas. Los muertos, aparecieron más tarde; con el paso de los años. Dos de los involucrados en aquella revuelta fueron asesinados en el pabellón 16 de máxima seguridad de la cárcel de Boulogne Sur Mer. Otro interno fue asesinado de 36 puñaladas en el pabellón número 9 del mismo penal.

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Ambos habían sido trasladados desde la cárcel de Córdoba por el juicio que se llevará adelante el mes que viene en la Segunda Cámara del Crimen; el debate por el motín vendimial. Los dos estaban imputados junto con nueve más: de esos once iniciales, sólo siete quedan con vida.
Se trata de Diego Ferranti Lucero (32) y Gerardo Gómez González (39), quienes llegaron ayer a las 8 y media de la mañana y dos horas más tarde eran cadáveres. A ellos hay que sumarle dos muertos más vinculados con aquel motín: Alberto Domingo Samborowski, asesinado el 17 de marzo de 2001 en la cárcel de Rawson, Chubut, y Sergio Ceferino Frigolé, ultimado el 14 de enero de este año en el Penal de Ezeiza.

Fue un mal fin de semana en materia penitenciaria: a los dos muertos de ayer, hay que sumarle el final trágico que tuvo Sebastián Hormazábal, otro interno que el viernes por al noche fue asesinado de 36 puñaladas, aunque su caso no tiene nada que ver con las muertes vinculadas al motín de la Vendimia.

Ayer por la tarde, funcionarios de la Inspección General de Seguridad como Félix Pesce y Juan Carlos Aguinaga, el fiscal Eduardo Martearena entre otros, se acercaron al Penal para constatar in situ la gravedad de la situación.

"Los dos presos estaban muertos en uno de los patios del pabellón. El hallazgo se hizo a las 13 pero se calcula que fueron asesinados por la mañana. Ambos cuerpos presentaban cortes por todos lados y hemos tomado declaraciones a tres guardiacárceles y recogido cuarto facas que, presumimos, se utilizaron para matar a los dos", explicó el fiscal Eduardo Martearena quien ayer apenas si pudo abrir los regalos que recibió por el Día del Padre ya que tuvo otra jornada ajetreada.

Asimismo, el fiscal explicó que no hay imputados por estas dos muertes y que el caso está caratulado como 'homicidio en dos hechos'. Martearena indicó que, además, se encuentra subrogando a su colega Luis Correa Llano, a quien le pasará todo lo realizado hasta el momento.

Dudas

Más allá de los dos crímenes, algunos funcionarios se mostraron contrariados por el caso ya que no se comprende de qué modo, dos personas que estaban imputadas en un caso tan sensible, no hayan sido custodiadas de la manera adecuada.

El ministro de Gobierno, Sergio Marinelli, dijo "que se van a investigar estos trasladados desde Córdoba y se verá si hubo o no impericia de parte de las autoridades penitenciarias". Ayer, al cierre de esta edición, el flamante subsecretario de Justicia, Gustavo Castiñeira de Dios, mantenía reuniones con autoridades del Penal para interiorizarse de todo.

EL OTRO CRIMEN

En tanto el sábado, el interno Sebastián Alejandro Hormazábal, de 25 años, fue asesinado de 36 puñaladas en el pabellón número 9 del mismo penal.

Hormazábal se encontraba cumpliendo una condena de 13 años y medio por robo agravado y tentativa de homicidio las heridas pounzocortantes las presentaba en el cuello, en la mano, el tronco y la espalda.

Tras el hallazgo del cadáver del interno, los agentes penitenciarios realizaron una requisa pero no hallaron el arma blanca con la que lo habrían asesinado.