Argentina podría ser socio comercial del Reino Unido: el acuerdo comercial interrogantes por las Islas Malvinas

El Gobierno formalizó su intención de sumarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, iniciativa que abre oportunidades para el comercio exterior, pero también plantea desafíos políticos, económicos y diplomáticos.

Argentina quiere sumarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico.
Argentina quiere sumarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico. Foto: Unsplash.
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El Gobierno de Javier Milei dio un nuevo paso en su estrategia de apertura económica internacional al formalizar la intención de Argentina de incorporarse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP), uno de los acuerdos comerciales más relevantes del mundo.

La presentación oficial fue realizada por el secretario de Finanzas y funcionario de Cancillería, Pablo Quirno, durante una gira por Europa. Aunque el anuncio pasó relativamente desapercibido para gran parte de la opinión pública, se trata de una decisión con potenciales implicancias económicas y geopolíticas de largo alcance.

El CPTPP reúne actualmente a doce países: Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam y el Reino Unido. En conjunto, representan cerca del 15% del Producto Bruto Interno mundial y conforman una de las mayores áreas de libre comercio del planeta.

Pablo Quirno, canciller argentino.
Pablo Quirno, canciller argentino. Foto: NA

¿Qué beneficios busca Argentina con el CPTPP?

La adhesión al bloque forma parte de una estrategia orientada a ampliar mercados para las exportaciones argentinas y mejorar la inserción internacional del país. El tratado contempla una reducción progresiva de aranceles para bienes y servicios, facilitando el acceso de los productos de los países miembros a mercados de gran tamaño y dinamismo.

Para Argentina, la incorporación podría abrir nuevas oportunidades en sectores como la agroindustria, la minería, la energía y la economía del conocimiento. Además, el CPTPP se ha convertido en una plataforma cada vez más atractiva para las economías que buscan diversificar sus relaciones comerciales en un contexto global marcado por tensiones arancelarias y reconfiguración de cadenas de suministro.

La creciente incertidumbre generada por las políticas comerciales proteccionistas impulsadas en distintos países fortaleció el atractivo de este tipo de acuerdos multilaterales. Incluso la Unión Europea mantiene conversaciones para profundizar los vínculos con los integrantes del bloque transpacífico.

El desafío político de compartir un acuerdo con el Reino Unido

Más allá de los beneficios económicos potenciales, la posible incorporación argentina al CPTPP presenta un elemento particularmente sensible: la participación del Reino Unido como miembro pleno del acuerdo.

De concretarse el ingreso, sería la primera vez desde la Guerra de Malvinas de 1982 que Argentina compartiría un tratado comercial de esta magnitud con Londres fuera de los marcos multilaterales tradicionales como las Naciones Unidas, el G20 o la Organización Mundial del Comercio.

Esta situación genera interrogantes respecto de cómo el Gobierno abordará el histórico reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas dentro de un esquema que exige consensos entre todos los integrantes y limita la posibilidad de introducir reservas unilaterales.

El desafío de compartir un tratado internacional con el Reino Unido. Foto: Grok.

Especialistas en derecho internacional señalan que el tratado no incorpora actualmente a las Islas Malvinas dentro de los territorios alcanzados por la adhesión británica. Sin embargo, existe un mecanismo que permitiría una eventual extensión futura mediante acuerdos específicos entre los miembros.

Un proceso que demandará años de negociaciones

La incorporación al CPTPP no será inmediata. Se trata de un procedimiento complejo que requiere negociaciones técnicas, evaluaciones regulatorias y la aprobación de todos los países integrantes.

Además, diversos sectores empresariales y políticos reclaman mayores precisiones sobre los alcances del proceso. Hasta el momento, el Gobierno no detalló públicamente cómo se compatibilizará la adhesión con la política argentina sobre Malvinas ni cuáles serán los sectores económicos más beneficiados o expuestos a una mayor apertura comercial.

Mientras avanzan las conversaciones, la iniciativa se suma a otras apuestas internacionales de la administración Milei, como la implementación del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea y el acercamiento a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En ese contexto, el CPTPP aparece como una herramienta para ampliar la presencia argentina en los mercados globales, aunque también abre un debate sobre los desafíos diplomáticos y estratégicos que acompañarán cualquier paso hacia su futura incorporación.