
Serge Foucher, CEO de Sony France fue secuestrado junto a su gerente de recursos humanos, Roland Bentz durante una noche en la sala de reuniones que la planta tiene en Pontonx sur l'Adourm, al sudoeste de Francia, por un grupo de obreros que los intimaron a buscar soluciones “más justas” a los despidos masivos de la empresa.
Para justificar su acción, uno de los delegados manifestó: "El no nos escucha, no encontramos otra solución".
El drama comenzó cuando se anunció que Sony France cerraría la planta, y que las máquinas debían cesar su producción el 17 de abril. Los obreros reclamaron una compensación similar a la que se otorgó en otras plantas cerradas en la región.
El jueves, Foucher fue a la sede de la empresa para discutir la situación con los empleados, pero no llegaron a ningún resultado, por lo que los obreros decidieron retenerlo durante toda la noche, y fue liberado junto al otro gerente recién el viernes por la mañana.














