El Kremlin confirmó que Rusia suspenderá durante tres días los ataques contra Kiev, en coincidencia con la llegada de los enviados de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes mantienen contactos con autoridades de Ucrania y Rusia para intentar destrabar las negociaciones de paz.
El presidente ruso Vladímir Putin ordenó la pausa de los bombardeos desde la medianoche, según confirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov. La medida responde a los preparativos de las reuniones con los representantes estadounidenses, que buscan avanzar hacia un eventual acuerdo para poner fin a la guerra.
Del otro lado, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski también decidió suspender las ofensivas contra territorio ruso mientras dure la visita de los mediadores. La decisión se produjo luego de que Washington solicitara garantías de seguridad a ambas partes para facilitar las conversaciones.
Witkoff y Kushner negocian en Kiev y Moscú
La llegada de Steve Witkoff y Jared Kushner representa un nuevo intento de Estados Unidos para acercar posiciones entre Moscú y Kiev. Ambos enviados viajaron a la región para mantener reuniones con representantes de los dos países y conocer las condiciones de cada gobierno.
Peskov confirmó que Putin recibirá personalmente a los emisarios estadounidenses y anticipó que el encuentro podría extenderse durante varias horas. La reunión se produce después de varios meses de conversaciones sin avances significativos.
Zelenski, por su parte, destacó que su objetivo es que las conversaciones con la delegación estadounidense sean “lo más constructivas y sustanciales posible”. El mandatario ucraniano busca aprovechar la presencia de los mediadores para impulsar nuevas negociaciones.
Trump aseguró que sus emisarios llevan una propuesta de paz
El presidente estadounidense Donald Trump aseguró que Witkoff y Kushner viajaron con una propuesta destinada a poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania. El mandatario sostuvo además que sus gestiones internacionales ya permitieron terminar otros conflictos.
Sin embargo, el Kremlin advirtió que existen importantes diferencias que todavía deben resolverse. Según Peskov, Putin no acepta por ahora un alto el fuego prolongado ni una cumbre tripartita entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos, salvo que ese encuentro tenga como objetivo firmar un acuerdo de paz definitivo.
El portavoz ruso también pidió cautela respecto de las expectativas generadas por la visita y evitó anticipar cuáles podrían ser los resultados de las reuniones.
Una tregua temporal en medio de la escalada militar
La pausa de tres días llega en un momento de fuerte tensión. Durante las últimas semanas, Ucrania intensificó sus ataques contra objetivos estratégicos en territorio ruso, incluidas refinerías y depósitos logísticos.
Al mismo tiempo, Rusia incrementó sus ataques con misiles contra Kiev y distintas zonas estratégicas de Ucrania, además de golpear instalaciones portuarias en el mar Negro.
Las negociaciones permanecen estancadas desde hace meses y las posiciones de ambos gobiernos continúan alejadas. En ese contexto, la suspensión temporal de los ataques representa una ventana de oportunidad para la diplomacia, aunque todavía no existe certeza sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo definitivo.
La llegada de Witkoff y Kushner, sumada a la tregua ordenada por Putin y la decisión de Zelenski de detener las ofensivas durante la visita, genera expectativas sobre un posible avance. Sin embargo, las condiciones planteadas por Moscú muestran que el camino hacia un acuerdo de paz todavía enfrenta importantes obstáculos.











