
La cadena de electrodomésticos Musimundo enfrentó uno de sus momentos más críticos luego de que la Justicia declarara la quiebra de Carsa S.A., la empresa propietaria de la marca. El Juzgado Civil y Comercial N.º 23 rechazó el pedido de concurso preventivo y determinó que la situación financiera era insostenible, lo que derivó en el cierre de 20 sucursales en distintos puntos del país.
La compañía, que había nacido en los años 90 como un local de venta de discos y casetes antes de expandirse al rubro de electrodomésticos, acumulaba una deuda millonaria con varias entidades bancarias. El objetivo del concurso preventivo era reorganizar los pasivos y negociar con los acreedores para evitar la quiebra, pero la Justicia consideró que no existían posibilidades reales de recuperación.
Por qué cerraron 20 sucursales y qué pasó con los empleados
En medio de la crisis financiera, Musimundo anunció el cierre de 20 sucursales en provincias como Chaco, Misiones y Corrientes. La noticia generó incertidumbre entre los trabajadores, quienes habían sido informados por los gerentes que pasarían a trabajar para una nueva compañía que supuestamente compraría la cadena y les mantendría la antigüedad.
Sin embargo, esa operación nunca se concretó. Finalmente, los empleados recibieron la confirmación de que la venta se había frustrado y que los locales cerrarían sus puertas. “Nos dijeron que la venta se había frustrado y que se cerraba. Además, que no nos iban a pagar el sueldo del mes de agosto trabajado tampoco”, relató uno de los trabajadores afectados.

Más de 100 trabajadores quedaron sin empleo
El cierre de las sucursales dejó a al menos 100 empleados sin trabajo, según la información disponible. La quiebra de Carsa S.A. y la decisión de la Justicia de no habilitar el concurso preventivo sellaron el destino de la empresa y profundizaron la incertidumbre para los trabajadores y sus familias.


















