Menos nacimientos en Italia. Foto: Unsplash.
Menos nacimientos en Italia. Foto: Unsplash.

Mientras la agenda global se concentra principalmente en los conflictos que hay en el planeta, en la inflación, los aranceles y las guerras, se está produciendo un cambio profundo en todo el planeta que avanza y no está en la agenda de las potencias mundiales: la transformación demográfica.

Las estadísticas muestran que cada vez nacen menos niños, mientras que la expectativa de vida se extiende y los adultos mayores tienen mayor expectativa de vida.

Esto ya está pasando en todo el planeta, incluso en la Argentina.

Este cambio no solo modifica la estructura familiar o social. Está reconfigurando la economía en todos los sectores.

Los datos globales muestran una tendencia clara: la natalidad sufre una caída grande y sostenida en el tiempo, la expectativa de vida aumentó y hoy la gente vive más tiempo por lo que el crecimiento del segmento de adultos mayores cada vez es más amplio.

Crisis Mundial: menos niños y más adultos mayores.
Crisis Mundial: menos niños y más adultos mayores. Foto: Canal 26

Esta transformación, en términos económicos implica que hay más demanda de saludo, medicamentos y servicios de cuidado para la vejez. Además, el sector farmacéutico toma mayor preponderancia en el mercado global por los medicamentos y tratamientos.

También implica una reconfiguración del consumo ya que los productos infantiles tienen menos público, mientras que los servicios orientados al bienestar y la longevidad son más requeridos.

Economistas y organismos internacionales hablan de la “economía plateada” que son las actividades productivas vinculadas con la población más envejecida y que cada vez tiene más posicionamiento en el mercado global.

Tasa de natalidad en China. Foto: Reuters.
Tasa de natalidad en China. Foto: Reuters.

Otro de los grandes puntos es la educación en esta nueva era. Con menos niños, el sistema educativo tiende a reducirse, es común ver cierres de guarderías o jardines de infantes por la falta de alumnos. Hay menos escuelas y también habrá menos docentes que se necesitarán.

Ante esta problemáticas, los especialistas advierten que la educación cambia de rol, con más información continua, más reconversión laboral, mayor capacitación para adultos y aprendizaje a lo largo de toda la vida

En las sociedades envejecidas, la educación ya no es solo infantil y juvenil: es estratégica para sostener productividad, innovación y empleo.

Para acompañar a una población cada vez más longeva, el sector de la salud también debe adaptarse a los nuevos tiempos, con avance tecnológico, médicos más preparados y mayores y mejores medicamentos.

Argentina es uno de los países con población más envejecida en América Latina y el Caribe. Foto: Unsplash.
Tercera edad. Foto: Unsplash.

Este fenómeno global está impactando con fuerza sobre todo en Italia, Japón, Alemania, China y gran parte de América Latina, donde la población activa es cada vez menor y sostienen a una población pasiva cada vez mayor.

Lo que está en juego no es solo qué sectores de la economía ganan o pierden, sino qué modelo de desarrollo se construye ante este nuevo desafío.

La demografía no es solo estadística, es la columna vertebral de la economía, del Estado y de la vida cotidiana.

Este avance silencioso pero muy rápido, ya está cambiando la realidad de los países en todo el mundo y es momento de tomarlo en cuenta para acompañar la transformación demográfica.