Motos; motociclista. Foto: Unsplash.

En la provincia de Santa Fe se prohibirá la circulación de las motos ruidosas con caños de escape modificados. La medida rige para la localidad de María Teresa, que anunció un fuerte endurecimiento en las medidas de control y el castigo para los conductores que no acaten esta norma.

Esta normativa fue considerada tras la creciente cantidad de reclamos de los vecinos por ruidos molestos y conductas imprudentes realizadas por los motociclistas. Por este motivo, el presidente comunal, Gonzalo Goyechea, confirmó que se aplicarán sanciones administrativas más severas que las habituales, con el objetivo de desalentar estas prácticas.

“No se va a tratar solo de una multa. Si sos proveedor del Estado local, se dejará de contratarte. Si recibís asistencia social, se te retirará. Y si necesitás renovar el carnet, no se te va a otorgar”, afirmó en diálogo con El Litoral.

Motos.

Refuerzo de controles y nuevos operativos en Santa Fe

Desde el gobierno local indicaron que ya se vienen realizando operativos de tránsito en conjunto con la policía y la Guardia Urbana, aunque reconocieron que los controles tradicionales no alcanzan para resolver el problema. En ese sentido, se anunció la puesta en marcha de controles pasivos.

Al respecto, Goyechea explicó “Vamos a implementar operativos donde no será necesario detener al infractor. Si circulás generando ruidos molestos, la Guardia Urbana podrá identificarte y labrar varias sanciones”. Además, se solicitó la participación activa de la comunidad a través del programa “Ojos en Alerta”, habilitado mediante el número 3462-26-4000.

Santa Fe sancionará a las motos que hagan demasiado ruido Foto: Unsplash.

En cuanto a las penalidades, el jefe comunal aseguró que las penalidades no sólo impactarán en lo económico, sino que además afectará a todo el grupo familiar y que el vehículo quedará “marcado” por la comuna.

Las autoridades señalaron que estas decisiones apuntan a preservar la convivencia y la seguridad en el pueblo, frente a conductas que alteran la tranquilidad cotidiana. “Por una actitud irresponsable durante un verano, se pueden generar consecuencias durante años”, concluyó Goyechea.