Destacados en lo académico: los que nacieron en estos meses obtendrán las mejores notas, según la ciencia
Un trabajo de la Universidad de Vanderbilt sugiere que la estación en la que nacemos puede influir levemente en el desarrollo cerebral y en el desempeño escolar.

Un estudio científico reciente analizó cómo la época del año en la que nacemos podría influir en el rendimiento escolar y en las trayectorias académicas a largo plazo. Si bien el desempeño educativo depende de múltiples factores, tales como el entorno familiar, la calidad educativa, la motivación personal y las capacidades cognitivas, los investigadores sumaron una variable poco habitual: el mes de nacimiento.
Según el estudio, la estación del año en la que ocurre el nacimiento puede incidir en ciertos aspectos del desarrollo cerebral, especialmente durante el embarazo y los primeros meses de vida. Factores ambientales como la exposición a la luz solar, los niveles de vitamina D y la regulación de neurotransmisores como la dopamina y la serotonina podrían dejar una huella temprana que, con el tiempo, influya en el aprendizaje, la conducta y la adaptación escolar.

Las mejores notas: el rendimiento académico, según el mes de nacimiento
La investigación fue llevada adelante por especialistas de la Universidad de Vanderbilt y presentada en el Colegio Europeo de Neuropsicofarmacología. El análisis se centró en cómo la estación de nacimiento impacta en el reloj biológico y en variables clave como la atención, la motivación, la regulación emocional y los niveles de energía.

De acuerdo con los resultados, las personas nacidas durante la primavera en el hemisferio norte tienden a mostrar mayores niveles de optimismo, sociabilidad y energía. Este perfil, identificado como temperamento hipertímico, suele asociarse a una mayor participación en clase, mejor tolerancia a la frustración y mayor persistencia frente a los desafíos académicos, lo que podría favorecer recorridos educativos más extensos.
Los investigadores aclaran que esta relación no es directa ni determinante. Se trata de una predisposición biológica leve, que puede influir en el comportamiento, pero que no define por sí sola el éxito o el fracaso escolar.
En el caso de la Argentina, donde las estaciones están invertidas respecto del hemisferio norte, los resultados deben interpretarse de manera inversa. En ese marco, las personas nacidas en septiembre, octubre y noviembre -correspondientes a la primavera en el hemisferio sur- tendrían mayores probabilidades estadísticas de alcanzar niveles educativos más altos.

Sin embargo, los especialistas enfatizan que el mes de nacimiento no garantiza mejores resultados académicos. El esfuerzo personal, el acompañamiento familiar, las condiciones socioeconómicas y el acceso a una educación de calidad continúan siendo los factores más determinantes en el desarrollo educativo de una persona.


















