Desde el exceso de velocidad mínimo hasta la prescripción, los datos más importantes a tener en cuenta para no pagar multas nulas
No todas las infracciones de tránsito son válidas ni deben pagarse automáticamente. Errores administrativos y radares sin homologar son algunas de las situaciones más comunes que permiten reclamar la nulidad de una sanción y evitar un gasto que no corresponde.

Las multas de tránsito suelen generar dudas, enojo y, en muchos casos, pagos innecesarios. No todas las infracciones que llegan al domicilio o figuran en los registros son válidas: algunas presentan errores o incumplen requisitos legales que las vuelven nulas.
Por eso, conocer los mejores consejos a tener en cuenta para no pagar multas nulas es fundamental para evitar gastos injustificados, ejercer el derecho a defensa y saber cómo actuar ante sanciones que no corresponden.

Uno de los casos más frecuentes es el exceso de velocidad mínimo. Si el conductor se excedió por menos del 10% de la velocidad permitida -por ejemplo, circular a 86 km/h en una zona con máxima de 80-, la Ley Nacional de Tránsito, en su artículo 77, considera que se trata de una falta leve. A esto se suma el principio de insignificancia y la posibilidad de errores en la calibración de los radares, por lo que muchos juzgados suelen anular este tipo de sanciones cuando se presenta el descargo correspondiente.
Otra causal habitual de nulidad está vinculada a la homologación de los radares. Los dispositivos de control de velocidad deben estar debidamente homologados para que la multa sea válida. Esta información puede verificarse en los registros oficiales habilitados para tal fin.
La prescripción es otro punto clave a tener en cuenta. Las multas no son eternas: en la Ciudad de Buenos Aires prescriben a los cinco años, mientras que en la provincia de Buenos Aires las faltas leves prescriben a los dos años y las graves a los cinco.

También es fundamental revisar cuidadosamente los datos de la infracción. Errores en la patente, el modelo del vehículo, la fecha, la hora o el lugar donde supuestamente se cometió la falta pueden ser motivos suficientes para solicitar la nulidad de la multa. Cualquier inconsistencia en esta información debilita la validez legal de la sanción.
Cómo reclamar por la nulidad de multas de tránsito
En todos los casos, el descargo puede presentarse de forma personal, online y sin costo, tanto en Capital Federal como en la provincia de Buenos Aires, a través de los organismos correspondientes. Informarse, revisar cada detalle y ejercer el derecho a defensa puede marcar la diferencia entre pagar una multa injusta o evitar un gasto que no corresponde.
Existen modelos de descargos que pueden servir como guía para realizar la presentación de manera correcta y sin necesidad de contar con un abogado, disponibles aquí.
En la Ciudad de Buenos Aires, los descargos deben gestionarse a través del chatbot oficial BOTI. Para hacerlo, hay que agendar el número +54 9 11 5050-0147 en WhatsApp, escribir la palabra “Infracciones”, seleccionar la opción “Revisar multas” y luego “Turno virtual” para solicitar una audiencia con un controlador. También existe la posibilidad de pedir un turno para realizar el trámite de manera presencial.
En la provincia de Buenos Aires, el procedimiento se realiza de forma online ingresando al sitio oficial. Una vez iniciada la sesión, se debe seleccionar la opción “Presentar descargos” y completar los datos solicitados.
Por último, para verificar si un radar está debidamente homologado, se puede consultar el registro oficial del INTI ingresando aquí. Este punto es clave, ya que la falta de homologación del dispositivo puede ser un motivo válido para solicitar la nulidad de la multa.



















