La nueva zona para alquilar en CABA
La nueva zona para alquilar en CABA Foto: Foto generada con IA

En los últimos años, una microzona del centro-norte de Buenos Aires se consolidó como una de las más buscadas para alquilar departamentos, especialmente por estudiantes y jóvenes profesionales. Este sector, ubicado en el límite sur de Palermo y cercano a Almagro, combina acceso a universidades, vida urbana activa y precios que, aunque en alza, siguen siendo competitivos dentro del barrio.

Un barrio que no deja de reinventarse

La dinámica interna de Palermo es conocida por su diversidad: Palermo Chico, Palermo Soho, Palermo Hollywood o Las Cañitas son algunos de los subbarrios tradicionales. Con el tiempo, nuevas “microzonas” comenzaron a afianzarse con identidades propias, desde Palermo Italia —marcado por su gastronomía— hasta Palermo Freud, conocido por la presencia de consultorios psicológicos.

En ese mapa urbano en constante mutación, el sector sur del barrio surgió como punto clave gracias a su cercanía con centros educativos y al atractivo cultural que lo rodea.

La fuerza del público estudiantil

Uno de los grandes motores de la demanda de alquileres en esta zona es su proximidad con universidades. La presencia de varias sedes académicas genera un flujo constante de estudiantes, especialmente del interior del país, lo que sostiene de manera estable el mercado de alquiler. Según especialistas del sector inmobiliario, las instituciones educativas funcionan como un “imán” que explica buena parte del crecimiento habitacional y comercial del área.

Este perfil joven también alimenta la vida comercial: cafés, librerías, coworkings y espacios culturales se multiplican para atender a este público, generando un ecosistema atractivo y dinámico.

Crecimiento urbanístico en una zona clave de Palermo. Foto: Google maps.

Precios del metro cuadrado en alza

Aunque aún mantiene valores inferiores a otras partes de Palermo, la zona registra incrementos sostenidos. El precio promedio del metro cuadrado ronda los US$ 3684, con un crecimiento interanual del 4,36%. En paralelo, las cocheras muestran una suba más acelerada, del 16,67%, reflejando un fuerte movimiento inversor en infraestructura complementaria.

Esta tendencia responde tanto a la demanda estudiantil como al interés de desarrolladoras que ven en la microzona una oportunidad de crecimiento a largo plazo.

Monoambiente; alquileres; propiedades. Foto: NA (Mariano Sánchez)

Nuevos proyectos y tipologías en expansión

Los emprendimientos en construcción se mantienen activos, en especial con tipologías como monoambientes y departamentos de dos ambientes. Estas unidades, de alta rotación en el mercado de alquiler, responden directamente al público joven que prioriza ubicación y movilidad por encima del tamaño del inmueble.

El desarrollo gastronómico y nocturno del barrio también influye en su atractivo, reforzando su imagen como un punto estratégico para vivir y estudiar dentro de la ciudad.

¿Qué se espera hacia adelante?

Si la tendencia continúa, esta microzona seguirá consolidándose como una de las más dinámicas del mercado porteño. La combinación de educación, movilidad, vida urbana y proyectos inmobiliarios orientados a la nueva demanda la posicionan como un polo residencial cada vez más relevante.