La historia del Palacio de la Papa Frita y qué pasará con su icónico local del Microcentro tras rumores de cierre
El Palacio de la Papa Frita, ícono porteño desde 1952 y célebre por sus papas soufflé, cerró su histórico local de Corrientes tras el fuerte aumento del alquiler, pero no se despide: reabrirá a pocos metros, en Paraná 350, para continuar su legado en pleno Microcentro.

El Palacio de la Papa Frita, uno de los restaurantes más emblemáticos de Buenos Aires, volvió a ser noticia luego de que su histórico local de la Avenida Corrientes amaneciera tapiado, generando rumores de un cierre definitivo. Sin embargo, lejos de ser un adiós, la marca anunció una mudanza que la mantendrá en el corazón del Microcentro porteño.
Un clásico porteño nacido en 1952
Fundado en 1952, El Palacio de la Papa Frita se volvió un ícono gastronómico gracias a su innovación en la época: fue uno de los primeros en ofrecer “cocina a la calle” y en convertir a las papas soufflé en una marca registrada.El restaurante también alcanzó fama por su ambiente, convirtiéndose en un punto de encuentro para artistas, políticos y turistas. Figuras como Arturo Frondizi, Celia Cruz, Ástor Piazzolla y Julio Iglesias pasaron por sus mesas a lo largo de las décadas.
En 2015 fue declarado Bar Notable, un reconocimiento que reforzó su valor dentro del patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires.

Por qué cerró su local histórico de Corrientes
El cierre del local ubicado en Corrientes y Montevideo no se debió a cuestiones gastronómicas, sino económicas.Según la empresa, el fuerte aumento del alquiler en la avenida hizo imposible sostener el contrato, lo que llevó a tomar la decisión de no renovarlo.
El restaurante amaneció tapiado, lo que sorprendió no solo a los clientes, sino también a los vecinos y trabajadores de la zona, y alimentó rumores de un cierre definitivo.
Qué pasará ahora: la marca sigue a pocos metros
Lejos de despedirse, El Palacio de la Papa Frita confirmó que reabrirá a la vuelta, en un nuevo local ubicado en Paraná 350, entre Corrientes y Sarmiento.
Desde la empresa explicaron que están trabajando en la refacción del nuevo espacio, cuya inauguración se prevé para los próximos meses.
En redes sociales comunicaron el mensaje que trajo alivio a los fanáticos:
“Muy pronto estaremos recibiéndolos en nuestra nueva casa (…) Para nosotros es una enorme emoción continuar compartiendo con ustedes lo que venimos haciendo con pasión desde 1952”.
El futuro local mantendrá la esencia del original: la clásica papa soufflé, la carta tradicional y el espíritu de un restaurante que forma parte de la identidad porteña.

Un símbolo que se renueva
Aunque la mudanza implica el cierre de un capítulo histórico, El Palacio de la Papa Frita deja en claro que seguirá siendo parte de la vida cultural y gastronómica del Microcentro.
Sus más de 70 años de historia, sus platos icónicos y su fuerte vínculo con el público se trasladarán a pocos metros, en una nueva sede que buscará mantener vivo el legado que comenzó en 1952.

















