Después de dos décadas, un local muy querido de Mar del Plata anunció su inesperado cierre
Una histórica sucursal de Mar del Plata anunció su cierre definitivo tras no lograr un acuerdo con los nuevos dueños del local, poniendo fin a 20 años de encuentros, celebraciones y recuerdos compartidos.

La escena cervecera de Mar del Plata atraviesa un momento de cambios profundos y uno de los anuncios que más resonancia tuvo en las últimas horas fue el cierre de una de las sucursales más emblemáticas de Antares. Tras dos décadas como punto de encuentro, la marca confirmó que su local de Bernardo de Irigoyen 3851, en Playa Grande, bajará la persiana el 18 de abril, marcando el final de una etapa que dejó huella en miles de clientes.
La cervecería anunció la decisión a través de un comunicado en el que expresaron que “no fue una decisión fácil” y que se vieron obligados a cerrar luego de no alcanzar un acuerdo con los nuevos propietarios del local, situación que volvió inviable continuar operando en ese espacio.
Una despedida cargada de emoción tras 20 años de historias
Desde la empresa remarcaron que este cierre es especialmente significativo por lo que representó este local en la historia de la marca: un espacio donde se vivieron encuentros, celebraciones, música, amistades y trabajo en equipo durante casi dos décadas.
En el comunicado, la firma expresó un profundo agradecimiento a todas las personas que pasaron por el lugar: “Cada persona que pasó por acá —clientes, amigos, colaboradores— fueron parte de esta historia. Gracias por elegirnos, por acompañarnos y por hacer de este espacio algo tan especial”, señalaron.
El cierre no solo representa un cambio físico, sino un capítulo que termina para habitués que convirtieron esta sucursal en un epicentro de la vida social y cervecera marplatense.
Por qué cierra Antares Playa Grande
El motivo central —y único confirmado por la empresa— fue la imposibilidad de llegar a un acuerdo con los nuevos propietarios del inmueble. Esto, sumado a la relevancia histórica del local para la marca, convirtió el anuncio en un golpe emocional tanto para el equipo de Antares como para el público fiel que los acompañó durante años.
A diferencia de otras sucursales del país que han bajado la persiana por problemas económicos o caídas de consumo, el caso de Playa Grande responde exclusivamente a un conflicto contractual, sin vínculo con crisis financieras, según lo informado hasta ahora.

Impacto en la comunidad cervecera marplatense
Mar del Plata es uno de los polos cerveceros más importantes del país, y Antares —nacida en la ciudad— es parte clave de ese ADN. Por eso, el cierre de un local con veinte años de actividad genera un impacto simbólico fuerte: se despide un espacio que funcionó como punto de encuentro para generaciones de marplatenses y turistas.
Este tipo de noticias no pasan desapercibidas en una comunidad que mantiene un fuerte sentido de pertenencia con las marcas locales, especialmente aquellas que definieron el crecimiento de la cerveza artesanal en la región.
Qué pasará con el resto de los locales de Antares
La compañía no anunció cierres adicionales en Mar del Plata, por lo que el cierre de la sucursal de Bernardo de Irigoyen es, hasta ahora, un caso aislado motivado por la situación edilicia.Otras sucursales de la marca continúan operando con normalidad, tanto en la ciudad como en diferentes puntos del país.
Un adiós que deja huella, pero no marca un final para la marca
Aunque el cierre de un espacio tan significativo puede generar nostalgia entre clientes y colaboradores, Antares dejó en claro que la marca continúa activa, agradecida y enfocada en el futuro.
La despedida, lejos de ser amarga, busca honrar lo vivido:veinte años de encuentros, brindis, música y comunidad que quedarán en la memoria de quienes supieron hacer de este local un lugar propio.
El próximo 18 de abril, Playa Grande perderá uno de sus clásicos.Pero la historia de Antares —con todos sus sabores, su identidad y su espíritu artesanal— seguirá escribiéndose en cada uno de sus otros espacios.


















