Histórica línea de colectivos que une La Matanza con CABA dejó de pasar por Retiro: cómo afecta a los usuarios
Tras una reestructuración oficial que movió su cabecera al Correo Central. La medida busca agilizar el servicio, pero obliga a miles de usuarios a modificar sus recorridos diarios y combinar con otros transportes.

Una de las líneas más tradicionales del transporte entre La Matanza y la Ciudad de Buenos Aires atraviesa un cambio profundo que impacta en miles de pasajeros diarios. Se trata de la línea 91, cuyo recorrido fue oficialmente modificado y ya no ingresará más a Retiro, uno de los nodos clave del AMBA. La decisión forma parte de un proceso de reorganización que busca agilizar los viajes, aunque genera preocupación entre usuarios que dependían del acceso directo al microcentro.
¿Por qué ya no llega a Retiro?
De acuerdo con la resolución 93/2025, publicada por la Secretaría de Transporte, la empresa Lope de Vega, perteneciente al Grupo DOTA, solicitó el cambio como parte de una readecuación operativa. El objetivo oficial es reducir demoras, evitar congestiones en horas pico y optimizar la conexión con el microcentro porteño.Desde ahora, la cabecera en la Ciudad será el Correo Central, punto que reemplaza definitivamente a la tradicional terminal de Retiro.
Cómo queda el nuevo recorrido
La línea 91 reorganizó todos sus ramales para adaptarse a esta modificación:
- Ramal A: Correo Central – Villegas (vía Barrio Sarmiento)
- Ramal B: Estación Sáenz – Villegas (con variantes por Juan Rava y fraccionamiento)
- Ramal C: Correo Central – Villegas (servicio expreso por autopista)
Se estima que la frecuencia se moverá entre 14 y 21 minutos, según el tramo y el horario.

Parte de un cambio más grande en el AMBA
La modificación no ocurre en aislamiento: forma parte de una serie de reordenamientos del transporte que vienen aplicándose desde 2025. En los últimos meses, otras líneas también dejaron de acceder a Retiro, como la 6 y la 50, que fueron fusionadas y trasladaron su cabecera a Correo Central.
El fenómeno refleja un criterio creciente: limitar el ingreso de colectivos al casco céntrico y redistribuir los flujos hacia puntos con mejor conectividad de subtes y trenes. La tendencia también se vio en otras líneas del conurbano, como la 23, 75 y 56, que perdieron su tramo hacia Retiro a lo largo de 2025 y 2026.

¿Qué implica para los pasajeros?
Para quienes utilizaban la 91 para acceder al microcentro o zonas administrativas, el cambio significa reconfigurar el viaje diario. En lugar de bajar en Retiro, ahora deberán realizar combinaciones adicionales desde Correo Central, punto que de todos modos ofrece conexiones con diversas líneas de subte.
Si bien el objetivo oficial apunta a mejorar la velocidad del servicio, muchos usuarios expresan que el cambio representa más trasbordos, mayor tiempo y menor comodidad, especialmente para trabajadores y estudiantes que se movían a Retiro o Plaza de Mayo.
¿Mejor o peor?
Aunque la medida puede agilizar los tiempos para quienes viajan desde La Matanza al centro porteño, también recorta un acceso histórico que la línea mantuvo durante décadas. La evolución del impacto dependerá de cómo los pasajeros se adapten a esta nueva lógica de movilidad.

















