Máxima tensión en Medio Oriente: Estados Unidos bombardeó objetivos en Irán tras un ataque en el Estrecho de Ormuz
El CENTCOM informó que tres destructores de la Marina tres destructores de la Marina fueron atacados mientras transitaban el estratégico corredor marítimo rumbo al golfo de Omán. El comunicado oficial aseguró que ninguno de los buques resultó alcanzado.

La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar este jueves tras un enfrentamiento militar en el Estrecho de Ormuz que incluyó ataques con misiles, drones y embarcaciones rápidas contra destructores estadounidenses, seguido por bombardeos de represalia sobre territorio iraní. El episodio rompió semanas de relativa calma posteriores al alto el fuego anunciado el pasado 7 de abril y reavivó el temor a una nueva escalada regional en Medio Oriente.
Ataque en el Estrecho de Ormuz: destructores de Estados Unidos repelieron una ofensiva iraní
Según informó el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM), tres destructores de la Marina norteamericana (el USS Truxtun, el USS Rafael Peralta y el USS Mason) fueron atacados mientras transitaban el estratégico corredor marítimo rumbo al golfo de Omán. El comunicado oficial aseguró que ninguno de los buques resultó alcanzado y que las fuerzas estadounidenses lograron neutralizar todas las amenazas entrantes.
Tras el ataque, Washington lanzó una serie de operaciones militares contra instalaciones iraníes que, de acuerdo con el CENTCOM, estaban vinculadas a la agresión. Entre los blancos alcanzados figuraron sitios de lanzamiento de misiles y drones, centros de mando y control y nodos de inteligencia, vigilancia y reconocimiento.
Un alto funcionario estadounidense citado por un corresponsal de ‘Fox News’ en la red social X indicó que los ataques se concentraron en el puerto de Qeshm y en la ciudad de Bandar Abbas, dos puntos estratégicos ubicados sobre la costa sur iraní y cercanos al Estrecho de Ormuz.
Irán acusó a Estados Unidos de violar el alto el fuego y atacar zonas civiles
Pese a la magnitud de la respuesta militar, una fuente norteamericana aseguró que las operaciones “no significan el reinicio de la guerra ni el fin del alto el fuego” establecido hace un mes. El CENTCOM también sostuvo que Estados Unidos “no busca la escalada”, aunque advirtió que mantiene desplegadas fuerzas listas para responder ante nuevas amenazas.
Sin embargo, la versión iraní contradijo esa postura. A través de un comunicado difundido por medios estatales, el portavoz del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya acusó a Washington de romper el acuerdo de cese de hostilidades al atacar dos embarcaciones iraníes: un petrolero que navegaba desde las cercanías de Jask hacia el Estrecho de Ormuz y otra nave próxima al puerto emiratí de Fujairah.
Además, las fuerzas armadas iraníes denunciaron bombardeos sobre zonas civiles en Bandar Khamir, Sirik y la isla de Qeshm, presuntamente realizados “con la cooperación de algunos países de la región”. Hasta el momento, el Pentágono no confirmó esas acusaciones.
Escalada entre Estados Unidos e Irán: temor por un nuevo conflicto en Medio Oriente
Los ataques también habrían alcanzado las ciudades de Minab y Teherán, según reportes de medios estatales iraníes. Habitantes de la capital relataron escenas de temor y confusión ante la posibilidad de que el conflicto se reanudara a gran escala. Pese a la tensión, no se informaron víctimas fatales ni heridos.
En paralelo, medios iraníes aseguraron que las fuerzas armadas del país respondieron atacando embarcaciones militares estadounidenses y que habrían provocado “daños significativos”. Sin embargo, esa información no pudo ser corroborada de manera independiente y la Marina estadounidense evitó pronunciarse sobre el estado de sus buques.
El nuevo episodio se produjo mientras Washington aguardaba una respuesta formal de Teherán a una propuesta diplomática destinada a sostener el alto el fuego y evitar una guerra abierta entre ambos países. De acuerdo con ‘Fox News’, el plan dejaría sin resolver por ahora los temas más sensibles, entre ellos el programa nuclear iraní.
El Estrecho de Ormuz, por donde circula una parte clave del petróleo comercializado a nivel mundial, vuelve así a convertirse en uno de los principales focos de tensión internacional, en un contexto marcado por la fragilidad de las negociaciones y el riesgo permanente de una escalada militar en la región.











