La protesta por el acceso a la vivienda que comenzó en la Puerta del Sol de Madrid se extendió a Barcelona. Un centenar de personas se concentró este martes en Plaza de Catalunya y montó las primeras tiendas de campaña para reclamar medidas frente a los desahucios y el aumento del precio de los alquileres.
Los manifestantes aseguran proceder de “distintos sindicatos de vivienda y otras asambleas”. La elección de la Plaza de Catalunya tiene además un fuerte componente simbólico, ya que el espacio fue uno de los principales escenarios de las movilizaciones del 15M en Barcelona.
La convocatoria comenzó a tomar forma el lunes, después de una protesta vinculada a la crisis habitacional y de una asamblea posterior en la que un grupo de personas empezó a plantear la posibilidad de instalarse en la plaza. Finalmente, durante la tarde del martes comenzaron a llegar las tiendas.
Una acampada que busca sumar más personas
A través de redes sociales, los impulsores de la protesta hicieron un llamado a la ciudadanía para organizarse “ante las dificultades para acceder a una vivienda”. La intención inicial fue pasar la noche en la Plaza de Catalunya y mantener la convocatoria abierta para que más personas se incorporaran. Los organizadores habían anticipado que la acampada se realizaría “se apruebe el decreto o no”, por lo que la decisión del Consejo de Ministros no modificó el inicio de la protesta.
La movilización de Barcelona se produjo mientras otras ciudades españolas comenzaban a replicar las acampadas surgidas en Madrid. Además de Barcelona, se registraron iniciativas similares en otros puntos del país.
El origen de las protestas por la vivienda en España
La expansión de las acampadas está relacionada con las protestas desencadenadas después del desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años cuyo caso provocó una fuerte movilización social en Madrid.
La acampada de la Puerta del Sol se convirtió en el principal punto de concentración y, con el paso de los días, el reclamo comenzó a extenderse hacia otras ciudades. En Barcelona, las primeras acciones se desarrollaron durante el lunes y desembocaron en la instalación de las tiendas en Plaza de Catalunya al día siguiente.
¿Qué medidas sobre vivienda aprobó el Gobierno?
La llegada de los manifestantes coincidió con la aprobación por parte del Consejo de Ministros de dos reales decretos ley relacionados con la vivienda. El paquete contempla, entre otras medidas, la protección frente a los desahucios de personas vulnerables hasta 2030, la prórroga de dos años para determinados contratos de alquiler que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028 y nuevas regulaciones para los alquileres de temporada y por habitaciones.
También incorpora restricciones a la compra de viviendas por parte de fondos de inversión y una reducción del IVA para la construcción de vivienda pública y protegida.
Uno de los decretos incluye además la renovación automática de los contratos de alquiler, una de las cuestiones que generó mayor discusión durante las negociaciones previas a la aprobación del paquete. Las medidas deberán ser sometidas a votación en el Congreso en un pleno extraordinario previsto para este viernes.
Los acampados cuestionan las medidas anunciadas
Las decisiones del Gobierno no lograron desactivar la protesta. Para los participantes de la acampada, las medidas aprobadas no responden de manera suficiente a las demandas vinculadas al acceso a una vivienda. “No creo que hayan engañado a nadie”, comentó a EFE Victoria, estudiante de 25 años.
“Por las cosas que he estado hablando con compañeras por aquí, creo que todo el mundo pensamos algo parecido en este sentido. Es una jugarreta bastante clara la que han hecho, no la han disimulado demasiado”, añadió la joven, que lleva turnándose con otras compañeras desde el primer día de protestas.
La organización de la acampada se realiza mediante turnos entre los participantes, con el objetivo de mantener la presencia permanente en la plaza mientras continúe la movilización.
Entre los manifestantes también existe la percepción de que la división del paquete legislativo en dos decretos responde a la necesidad de facilitar su aprobación parlamentaria.
Varios acampados sostienen que quieren aprobar uno de estos dos decretos, el más “suave”, para “colgarse la medalla y poder decir que han hecho algo”.












