
El Fondo Monetario Internacional (FMI) envió una misión hacia la República Argentina hace más de una semana para realizar una evaluación sobre el progreso del programa económico y las metas acordadas con la administración libertaria. El país accedería por un lado a un waiver (dispensa) por incumplir la meta de superávit primario del primer semestre, pero accedería por otro lado a una evaluación favorable en materia de acumulación de reservas internacionales.
Por su parte, el presidente Javier Milei junto a integrantes del equipo económico se encuentran en Francia por la Argentina Week de París, mientras que el viceministro de Economía, José Luis Daza, lleva a cabo conversaciones con el equipo del FMI en la sede del Banco Central de la República Argentina.
Puntos clave de la misión del FMI en Argentina
Resultado fiscal
El primer punto a controlar por la delegación del FMI en la Argentina es el resultado fiscal del primer semestre. El Gobierno acumuló un superávit primario de $6,29 billones entre enero y junio de 2026, mientras que la meta acordada era de $6,86 billones, dando una diferencia de $573.974 millones de pesos en balance negativo para lo acordado por la Argentina.
Además, aquel monto no era el original del acuerdo ya que el Fondo decidió una reducción del primer objetivo fiscal en $1,60 billones antes del cierre de junio. Antes de esta modificación, el monto final era de $8,46 billones de pesos.
El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, comentó: “En el primer semestre de 2026 el Gobierno acumuló un superávit primario de 6,29 billones, quedando $570.000 millones por debajo de la meta del 30 de junio”.

Este desvío da lugar a un posible waiver o dispensa por la meta fiscal, un tema clave que alcanza la misión del Fondo durante su estadía en el país, junto con la evolución de los restantes compromisos del programa.
El Gobierno vinculó en este sentido al incumplimiento con la demora del tratamiento de Inocencia Fiscal II en el Congreso, lo que habría llevado a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) a postergar la presentación de la declaración jurada del impuesto a las Ganancias de personas humanas.
Así, esa postergación generó una reducción en los ingresos previstos para el primer semestre con los que el Gobierno esperaba contar antes del 30 de junio, fecha de corte para la evaluación de la meta de superávit primario. Otras causas de la disminución de aquellos ingresos fueron las modificaciones impositivas y el nivel de actividad, según el Gobierno.
Acumulación de reservas
En cuanto al punto que se refiere a la acumulación de reservas, el Gobierno obtendrá el visto bueno por haber cumplido por primera vez con el monto predeterminado desde la firma del programa en 2025.
Para ese momento, la caída acumulada de las reservas netas desde el cierre de 2024 se ubicó en 3.111 millones de dólares negativos. La meta vigente para finalizar el primer semestre contemplaba una variación de -8.600 millones de dólares. De esta manera, el desempeño quedó por encima del umbral fijado. El Gobierno logró superar el objetivo establecido para las reservas, aunque ese cumplimiento estuvo acompañado por ajustes realizados por el propio Fondo tanto en los requisitos como en el método utilizado para su medición.

En la evaluación realizada en mayo, el organismo internacional ajustó en USD 11.800 millones la meta de acumulación de reservas prevista para el 30 de junio. Mientras que el objetivo original contemplaba un incremento de USD 3.200 millones, el nuevo criterio fijó una variación de -8.600 millones de dólares. Según explicó Letcher, de haberse mantenido la exigencia inicial, al Gobierno le habrían faltado USD 6.311 millones para cumplir con la meta. La flexibilización del objetivo permitió que el resultado final quedara dentro de los parámetros acordados para la primera mitad del año.
El cumplimiento del compromiso vinculado a las reservas también estuvo marcado por un cambio en la fecha utilizada para valuar los activos. En esta oportunidad, el FMI tomó como base el 31 de diciembre de 2025 para determinar la cotización empleada en los cálculos. De acuerdo con estimaciones oficiales, esa modificación generó un incremento contable de USD 3.012,6 millones producto de la revalorización del oro. Además, la nueva referencia temporal evitó que impactara la baja del 13% registrada por ese activo hasta junio, ya que dicha caída no fue considerada al momento de evaluar el cumplimiento de la meta.


















