El motoquero Martín Emilio Ocampo junto a la camioneta Honda HR-V.
El motoquero Martín Emilio Ocampo junto a la camioneta Honda HR-V. Foto: Clarín.

Martín Emilio Ocampo (38), un motoquero que había sido testigo clave de una salidera bancaria en pleno centro de la ciudad de Morón, fue imputado por la Justicia tras quedarse con el botín: 30 millones de pesos.

El hecho ocurrió en la mañana 30 de diciembre, cuando dos motochorros asaltaron a un empresario de 54 años y le robaron una bolsa con $30 millones, después de romper el vidrio de su camioneta Volkswagen Amarok.

Los elementos incautadas de la salidera bancaria en Morón. Foto: Clarín.

Durante la fuga, la víctima embistió a los delincuentes y uno de ellos fue detenido gracias a la intervención de Ocampo, quien alertó a la Policía sobre el escape. Sin embargo, horas más tardes, regresó al lugar del asalto.

Allí, las cámaras de seguridad lo registraron recorriendo la zona hasta hallar un casco descartado por el delincuente y, posteriormente, la bolsa con el dinero robado, que había quedado sobre una reja.

Según la investigación, Ocampo se llevó el botín a su casa y ese mismo día compró de contado una camioneta Honda HR-V, la cual registró a nombre de su cuñado. Además, había contratado un seguro para el vehículo.

La camioneta Honda HR-V que compró el motoquero. Foto: Clarín.

Me tenté, pensé que era mi día”, declaró el motoquero, en una declaración informal ante los efectivos, según informó ‘Clarín’.

Imputado por encubrimiento y falso testimonio

El acusado se negó a declarar formalmente y fue imputado por encubrimiento y falso testimonio, delitos que son excarcelables, por lo que quedó en libertad mientras se define su situación procesal.

La causa, a cargo de la Fiscalía N° 5 de Morón, podría resolverse mediante un juicio oral, un proceso abreviado o una probation con tareas comunitarias y un acuerdo de reparación con la víctima.

Desde la investigación, señalaron que “la fiscalía puede tomar como atenuante el comportamiento que decida el imputado. Hizo una acción buena y otra mala”. Se espera que el dinero o el vehículo sean restituidos al empresario damnificado.