Crimen de Antonella Álvarez: detuvieron a una empleada judicial en un country en Tucumán
La mujer, que fue identificada como J.G., es la pareja de Felipe Sosa, el principal acusado del crimen. El exmilitar fue detenido el 17 de enero en Pilar, provincia de Buenos Aires. La autopsia al cuerpo de la joven de 25 años confirmó que se trató de una muerte violenta y que sufrió golpes contundentes y severos en la cabeza y en la cara, por lo que se trataría de un femicidio.

Detuvieron a una empleada judicial en las últimas horas por el femicidio de Érika Antonella Álvarez, una joven de 25 años que fue hallada el jueves 8 de enero en un basural, en Tucumán, por dos mujeres que realizaban tareas de limpieza.
La autopsia confirmó que se trató de una muerte violenta y que la joven sufrió golpes contundentes y severos en la cabeza y en la cara, por lo que se trataría de un femicidio.
La mujer, que fue identificada como J.G., es la pareja de Felipe Sosa, el principal acusado del crimen. El exmilitar fue detenido el 17 de enero en Pilar, provincia de Buenos Aires.
Por su parte, la División Homicidios de la Policía provincial, para dar con la mujer, realizó varios allanamientos en distintos puntos del Gran San Miguel de Tucumán. Finalmente, fue encontrada este domingo en la casa de su hermano, dentro de un country en Yerba Buena. Durante el procedimiento, los agentes secuestraron un auto y el celular de J.G., que serán analizados por la Justicia.

El jefe de Policía, Joaquín Girvau, afirmó que la detención de la mujer es clave para avanzar en la causa y remarcó que hay una decisión política de profundizar otras líneas de investigación. En ese marco, mencionó posibles vínculos con el narcotráfico. Además, anticipó que se investigará a otros sospechosos.
Cómo fue la detención del principal sospechoso
Felipe Sosa fue capturado en Buenos Aires e imputado formalmente con prisión preventiva por seis meses. Además, la Justicia ordenó allanamientos en las oficinas de la empresa del exmilitar.
El acusado continúa detenido en la Unidad 6 del Complejo Penitenciario Benjamín Paz, por decisión del juez Bernardo L’Elario. En la audiencia, el fiscal Carlos Picón afirmó que el detenido colocó el cuerpo de la víctima en tres bolsas, las encintó, las ató con una soga y las abandonó en un basural del barrio Manantial Sur, donde fue encontrada el jueves 8 de enero por mujeres que realizaban tareas de limpieza.

Según la investigación, el acusado se fue de Tucumán inmediatamente después de deshacerse del cuerpo y se dirigió a Pilar, donde se refugió en la casa de su hermano. Allí fue detenido el 16 de enero tras un operativo.
Las autoridades también tuvieron en cuenta los antecedentes de violencia del exmilitar. Tenía varias denuncias de una expareja, quien lo denunció de haber agredido a su hija y a otros familiares. De acuerdo con el medio Enterate Noticias, esas denuncias habían sido realizadas una semana antes del crimen de Antonella Álvarez.
Qué sucedió con Antonella Álvarez
El cuerpo de Antonella Álvarez fue hallado el jueves 8 de enero en la intersección de las calles William Bliss y Gerónimo Helguera, en Yerba Buena, Tucumán. La joven de 25 años había sido vista por última vez dos días antes, pero su familia no había hecho la denuncia de desaparición porque era “normal” que se ausentara algunos días.
El cadáver fue identificado por su familia por sus tatuajes y otros rasgos. Su mamá contó que habían hablado por WhatsApp dos días antes y que ella había dicho que iría a cenar, pero nunca llegó. También reveló que la joven vivía sola desde hacía algunos meses.

Con el pasar de los días y no recibir señales de ella, la familia fue a su casa y la encontró vacía, aunque con el aire acondicionado encendido. Aun así, no realizaron la denuncia de inmediato por sus ausencias frecuentes.
La madre la describió como una buena persona y confirmó que ejercía la prostitución y atravesaba problemas de consumo de drogas.















