Juliana Awada y Mauricio Macri se separaron. Foto: redes sociales.
Juliana Awada y Mauricio Macri se separaron. Foto: redes sociales.

Luego de la noticia de su separación con Mauricio Macri, Juliana Awada utilizó su cuenta oficial de Instagram y compartió una nota para sus seguidores.

Con un mensaje breve pero cargado de significado, la empresaria confirmó que la pareja se encuentra atravesando el cierre de una historia que marcó una era en la vida pública y política argentina.

Fiel a su estilo discreto, Awada eligió las historias de su red social para ponerle palabras a la situación sentimental que atraviesa junto a Mauricio Macri. En su descargo, la ex primera dama enfatizó la necesidad de resguardar el ámbito privado en un momento de tanta sensibilidad.

El mensaje de Juliana Awada. Foto: Instagram.

Hay procesos íntimos, personales que necesitan tiempo, silencio y cuidado. Estamos cerrando una etapa importante de nuestra vida y vamos a tomar una pausa en este espacio para transitarla con respeto y calma”, expresó Awada, confirmando así el cese de la convivencia y el inicio de una nueva etapa personal para ambos.

El mensaje de la empresaria no solo sirvió para ratificar la ruptura, sino también para anunciar un retiro temporal de la exposición digital que suele mantener. Con un cierre afectuoso, agradeció a quienes la han seguido durante todos estos años: “Gracias por acompañar desde el mismo lugar”, concluyó.

Juliana Awada y Mauricio Macri, foto IG
Juliana Awada y Mauricio Macri se separaron. Foto: Instagram.

La confirmación llega mientras ambos protagonistas se encuentran en destinos diferentes. Mientras se espera que el expresidente cumpla con compromisos en Europa, Juliana permanece instalada en el sur del país, refugiada en su entorno familiar más cercano y acompañada por su hija menor, Antonia.

El entorno de la pareja insiste en que la ruptura se dio en excelentes términos y que la prioridad absoluta es el bienestar de su hija en común. Esta pausa en las redes sociales de Awada marca el inicio de un proceso de perfil bajo, lejos de las cámaras y los flashes que los acompañaron desde aquel casamiento en 2010.