El misil alemán IRIS‑T podría transformar la capacidad de los F‑16 argentinos
La Fuerza Aérea Argentina avanza en la definición del armamento para sus futuros F‑16, y el misil alemán IRIS‑T surge como uno de los candidatos más firmes. Tras reuniones con Diehl Defence, esta opción de quinta generación podría complementar —o incluso superar— al tradicional AIM‑9M, reforzando la capacidad de combate cercano y la defensa aérea del país.

La posible incorporación del misil aire‑aire IRIS‑T, desarrollado por Diehl Defence, se ha convertido en uno de los temas más relevantes en el proceso de modernización de los futuros F‑16 Fighting Falcon adquiridos por la Fuerza Aérea Argentina. Tras recientes reuniones oficiales con representantes del fabricante alemán, esta alternativa comienza a tomar fuerza como complemento o incluso reemplazo del tradicional AIM‑9M Sidewinder estadounidense.
Un interés que surge de reuniones clave
Durante un encuentro entre el Ministerio de Defensa argentino y el CEO de Diehl Defence, Helmut Rauch, la empresa presentó su portafolio de sistemas de última generación, enfatizando tanto sus misiles aire‑aire como sus soluciones de defensa aérea terrestre. En ese contexto, el IRIS‑T emergió como una opción concreta para acompañar a los F‑16 AM/BM que llegarán al país a partir del acuerdo con Dinamarca.
Este misil ha sido adoptado por varios usuarios de F‑16 en Europa y Asia, como Noruega y Tailandia, demostrando su plena integración en la plataforma.

Por qué el IRIS‑T es atractivo para Argentina
El IRIS‑T es un misil de quinta generación, diseñado para maximizar la superioridad en combates de corto alcance. Su sistema de guía infrarroja de alta sensibilidad y su maniobrabilidad —potenciada por vectorización de empuje— le permiten ejecutar giros extremos y atacar blancos incluso fuera del eje frontal de la aeronave, una capacidad clave en combates aire‑aire dentro del alcance visual (WVR).
Estas prestaciones representan una mejora significativa frente a misiles de generaciones previas, reforzando el potencial disuasivo de los nuevos F‑16 argentinos. Además, el misil ya se encuentra integrado en múltiples aeronaves occidentales, incluyendo los Eurofighter, Gripen, F‑18 y Tornado, lo que demuestra su madurez tecnológica y su amplio soporte industrial.

Complemento ideal para el paquete de armamento estadounidense
En 2024, Argentina solicitó un paquete de armamento asociado a la compra de F‑16, que incluyó misiles AIM‑120C8 AMRAAM de alcance medio y bombas guiadas GBU‑12, pero no incorporó misiles de corto alcance AIM‑9M Sidewinder. Esto abrió un vacío que podría ser cubierto por el IRIS‑T, especialmente considerando su disponibilidad internacional y su desempeño probado.
El Ministerio de Defensa también evalúa la opción de emplear el IRIS‑T como complemento del equipamiento norteamericano, permitiendo diversificar fuentes y elevar capacidades en un contexto geopolítico cambiante.
Una solución que va más allá del aire‑aire
Además de su versión aire‑aire, la familia IRIS‑T cuenta con variantes de defensa aérea terrestre, como el IRIS‑T SLM/SLX, utilizadas por varios países como parte de sus sistemas de defensa aérea de corto y mediano alcance. Esta dualidad ampliaría las posibilidades para Argentina, que busca robustecer tanto su capacidad aérea como la protección de infraestructura estratégica.
La integración del IRIS‑T en los F‑16 que próximamente operará la Fuerza Aérea Argentina aparece como un paso lógico dentro del proceso de modernización militar. Su desempeño avanzado, compatibilidad probada y potencial para complementar el armamento estadounidense lo posicionan como una solución eficaz para reforzar la defensa aérea nacional.












