Cuando Argentina se unió con una potencia sudamericana para crear un vehículo militar único: cómo era y por qué se dio de baja
El VLEGA Gaucho era un 4×4 diseñado para misiones múltiples, las cuales van desde transporte y logística hasta reconocimiento y apoyo militar. La historia de un proyecto que prometía ser único y quedó archivado.

Hubo una épica en la cual el Ejército Argentino se unió a uno de los países más importantes de América Latina para llevar a cabo un proyecto único: la construcción conjunta de un vehículo militar que simbolizara la cooperación entre naciones hermanas.
En la década de los 2000, nuestro país y Brasil planeaban trabajar codo a codo en lo que sería uno de los proyectos más singulares de la región, el Vehículo Liviano de Empleo General Aerotransportable (VLEGA) Gaucho, un 4×4 diseñado para misiones múltiples, las cuales van desde transporte y logística hasta reconocimiento y apoyo militar.

La historia del VLEGA Gaucho, el vehículo militar creado por Argentina y Brasil
La idea inició en abril de 2004, cuando ingenieros del Ejército Argentino y sus pares brasileños se reunieron en Río de Janeiro para definir las características del vehículo, decantándose por la robustez, la versatilidad y una sencillez constructiva única. Además, se decidió que sea apilable para poder ser transportado en lotes de seis unidades mediante aviones Hércules C-130.
Así nació el VLEGA Gaucho, cuyo desarrollo en nuestro país estuvo a cargo de la Dirección de Investigación, Desarrollo y Producción (DIDEP) del Ejército Argentino, que se ocupó del chasis jaula, la carrocería, la instalación del grupo motopropulsor, los sistemas de transmisión, suspensión, dirección, frenos y accesorios. Una vez finalizada la parte nacional del vehículo, se lo envió a Brasil donde fue completado con los sistemas eléctricos, escapes, admisión, refrigeración, frenos, dirección y armamento.
Con todas sus partes listas, el prototipo fue lanzado a finales de 2005, para luego dar paso a las pruebas dinámicas. Los ensayos de performance se realizaron en tierras brasileñas, mientras que en la Argentina se llevaron a cabo tests de durabilidad a través de 15.000 kilómetros en todos los ambientes geográficos posibles (de Ushuaia a La Quiaca y de Entre Ríos a Mendoza).
La puesta en producción se inició en mayo de 2006, con un ritmo de producción de diez por mes, alcanzando entre 100 y 120 unidades anuales. Cada pre-serie fue sometida a diferentes ensayos, cuyo objetivo tenía optimizar las prestaciones y detalles del vehículo para lograr mejoras importantes.
Por qué se dio de baja el vehículo militar creado por los ejércitos de Argentina y Brasil
Luego de que el diseño original del Gaucho fuera cuestionado por especialistas del Ejército de Brasil, Argentina tuvo en cuenta dichas observaciones y avanzó en las modificaciones necesarias, de allí nació un nuevo prototipo, presentado en 2013. Si bien se adaptaba a las necesidades requeridas, el bajo volumen de producción hacían a este vehículo inviable desde el punto de los costos, por lo cual los brasileños se inclinaron por el Marruá AM2, desarrollado por Agrale, y abandonaron el proyecto binacional.
En Argentina, el proyecto entró en una fase de parálisis en 2015, situación que se acrecentó tras la adquisición de 30 vehículos Polaris MRZR4 y algunas unidades Hummer, mientras que se ordenó la renovación del parque de Mercedes-Benz G230, los cuales fueron remotorizados y re-equipados. Al año siguiente, el proyecto Gaucho fue archivado de manera definitiva.
Características del VLEGA Gaucho
Este vehículo representó una apuesta al desarrollo tecnológico compartido inigualable a comparación de otros proyectos militares en la historia de la región. Entre sus principales características se destacan:
- Diseño versátil: vehículo 4x4 capaz de ser transportado en aeronaves y pensado para tareas diversas, que van desde el transporte de carga, reconocimiento y evacuación médica hasta el apoyo en operaciones especiales.
- Ingeniería compartida: Argentina aportó la estructura y Brasil la motorización y otros sistemas.
- Capacidades tácticas únicas: el VLEGA Gaucho tenía una velocidad máxima estimada en 120km/h y autonomía de alrededor de 500km, ideales para enfrentar terrenos difíciles gracias a su movilidad y flexibilidad operativa.
Su desarrollo se inscribió dentro del Plan Ejército Argentino (PEA 2025), en donde se afirma que la fuerza dispondría de un Instrumento Militar Terrestre (IMT) con capacidad para:
- Controlar un extenso espacio territorial.
- Facilitar el desplazamiento de fuerzas en áreas distantes entre sí en lapsos reducidos.
- Proyectar elementos en el marco de operaciones militares bajo el mandato de la ONU.
- Desplazar fuerzas en el marco de eventuales alianzas regionales o internacionales.
- Desarrollo y construcción













