Milei volvió a cargar contra los empresarios: “Sátrapas, parásitos y prebendarios”
En un acto cargado de simbolismo y tensión política, redobló sus críticas a empresarios, periodistas y a la oposición, mientras busca recuperar la iniciativa en el Congreso y reafirmar su agenda liberal tras semanas de conflicto interno.

En medio de una semana atravesada por tensiones políticas y ruidos internos, el presidente Javier Milei volvió a colocarse en el centro de la escena con un discurso explosivo y una estrategia clara: recuperar la iniciativa política desde el Congreso y reforzar el núcleo duro de su narrativa liberal. Lo hizo durante un homenaje a Adam Smith en el Palacio Libertad —ex CCK—, donde volvió a apelar a conceptos económicos y descalificaciones hacia empresarios, opositores y periodistas.
Un Milei en modo ataque: empresarios, periodistas y oposición en la mira
Durante el acto, el Presidente cargó nuevamente contra sectores empresarios a los que acusó de “sátrapas, parásitos y prebendarios”, señalando que se benefician de privilegios estatales que distorsionan la competencia. Estas descalificaciones se inscriben en su cruzada contra lo que denomina el “capitalismo de amigos”.
El ataque no se limitó al empresariado. Milei también cuestionó con dureza a periodistas y opositores, evitando referirse a las polémicas recientes como el escándalo por la criptomoneda $LIBRA y las críticas hacia el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por el uso de vuelos oficiales.
Ya sobre el terreno legislativo, anticipó un escenario hostil: definió a los opositores como “una máquina de impedir” e incluso “orcos”, deslizando que el Congreso será un campo de batalla donde cada proyecto deberá enfrentarse a quienes “quieren romper todo”.
La apuesta por retomar la iniciativa en el Congreso
El Gobierno busca recomponer su impulso legislativo tras semanas complicadas. La Casa Rosada admite que las próximas reformas serán más difíciles sin alianzas estables, y Milei lo dejó claro: el oficialismo enfrentará “desafíos enormes” en el debate de las leyes que planea impulsar.
Además de la confrontación política, Milei ubicó nuevamente la moral como política de Estado en el centro de su discurso. Para el Presidente, la batalla cultural es tan importante como la económica y la vincula directamente con la resistencia que anticipa en el Parlamento.

Un acto que funcionó como plataforma de relanzamiento
El homenaje a Adam Smith no fue un simple evento académico: el Gobierno lo usó para proyectar unidad interna y revalidar su programa económico. El Presidente estuvo acompañado por ministros, legisladores, su hermana Karina Milei y figuras del núcleo duro libertario.
Milei reivindicó la obra de Smith y la utilizó para justificar pilares centrales de su gestión como la apertura comercial, la competencia internacional y la reducción del Estado. Incluso defendió la tecnología como motor de empleo y calificó como “una estupidez del tamaño de una casa” la idea de que destruye puestos de trabajo.
También celebró el impacto económico del ajuste: aseguró que la Argentina transita su “segundo año de crecimiento” y que el país iniciará una nueva etapa, pese a los costos sociales del proceso.


Datos económicos que respaldan su narrativa
El Presidente aprovechó para recordar cifras del INDEC: el desempleo cerró 2025 en 7,5%, un dato que mencionó para argumentar que el mercado laboral no colapsó pese a la apertura y la desregulación.
En paralelo, el Gobierno celebró una decisión favorable de la justicia estadounidense en la causa YPF, lo que le permitió sumar un logro en medio de la tensión política
Mientras avanza hacia una nueva etapa legislativa, Milei apuesta por sostener su narrativa liberal dura y por mantener el eje en el combate contra “los enemigos del progreso”. La duda es si este enfoque le permitirá construir las mayorías que necesita o si profundizará la grieta política en el Congreso.
















