Se suman testimonios contra Maraniello, el juez acusado de abuso sexual y maltrato
Los últimos testigos coincidieron en señalar que el juez exigía a muchas de las mujeres que trabajaban a sus órdenes un código de vestimenta, que hacía que en tribunales se las llamara “las azafatas de Maraniello”.

Tras promover la destitución de dos jueces por mal desempeño para llevarlo al Plenario, la comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura avanzó esta semana con más testimonios sobre el juez Alejandro Patricio Maraniello, acusado de maltrato laboral y acoso sexual a empleados. Esta vez el juez decidió seguir la audiencia por zoom.
Los últimos testigos coincidieron en señalar que el juez exigía a muchas de las mujeres que trabajaban a sus órdenes un código de vestimenta, que hacía que en tribunales se las llamara “las azafatas de Maraniello” y en señalar que el magistrado habría desviado personal y recursos a la asociación de derecho constitucional que había creado. Además, hicieron hincapié en el caso de “A”, una de las interinas que fue la que lo denunció por abuso sexual.

El testigo Facundo Abalos, escribiente del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Federal N° 6 e hijo de una de las denunciantes de Maraniello, señaló que desde que aquel momento su madre teme por “agresiones físicas” y le pidió que la acompañara. También señaló que un amigo suyo que trabajaba con el juez también tenía que desempeñarse en la asociación. El testigo reseñó que otras dos secretarias del juez hacían trabajados para esa organización.
El joven señaló que conocía a “A”, la joven que denunció por abuso sexual al juez en la oficina de Bienestar Laboral de la Cámara del fuero. Según relató, ella le contó que hacía tareas administrativas para la asociación de Maraniello. Y también que el juez la invitaba a viajes y hoteles. “Llorando”, le dijo que, si lo denunciaba, el juez se iba a encargar de que no pudiera trabajar en otro lado porque su contrato se le renovaba mensualmente, detalló.
También dijo que le constaba que la joven subía desde la secretaría al despacho del juez y “muchas veces no era por motivos laborales”. Y que el juez le enviaba mensajes, incluso fotos de un hotel, fuera del horario laboral. “Estaba angustiada”, añadió.
En sintonía con lo que había dicho una de las juezas de la Cámara en lo Civil y Comercial, el joven afirmó además que a las empleadas de Maraniello se las llamaba “las azafatas” por su forma de vestirse.

Luego los consejeros de la comisión interrogaron a Candela Méndez Acosta, jefa de despacho en el Juzgado Civil y Comercial Federal N.º 6, quien compartió trabajo con A y confirmó que el juez le asignaba a la joven, que era interina, tareas de la asociación. “Me consta porque ella me lo contó. Me dijo que, luego de su horario laboral, tenía que estar atenta para realizar esas tareas”, afirmó.
La testigo también confirmó que A. el juez le exigía como vestirse. “Un día la llamaron del Juzgado Nº 5 y, cuando bajó, estaba medio llorosa. Le pregunté qué le pasaba y me dijo que le habían indicado qué tipo de calzado usar y cómo debía llevar la pollera. Según lo que me dijo, eso se lo exigió el Dr. Maraniello”, afirmó.
Incluso comentó que cuando se enteró de esta denuncia revisó sus conversaciones con A, y encontró un chat en donde la joven calificó al juez de “viejo verde”.
Cuando le preguntaron si había algún código sobre qué ropa usar, la testigo señaló: “parecían modelos; todas bien vestidas, con tacos altos y ropa que uno no usaría habitualmente en el juzgado. Consultada por la defensa, la testigo señaló que había sido ascendida cuando Maraniello fue su jefe y no le exigió trabajar en la asociación y admitió que con ella “siempre fue correcto” y no le indicó como vestirse. “Hacia mí fue bueno; hacia el resto, a veces se lo veía nervioso”, agregó. La comisión volverá a reunirse en los próximos días para escuchar a los testigos que faltan.
La semana pasada, Maraniello se había hecho presente en la sede del Consejo de la Magistratura junto a su abogado defensor, Mario Laporta, para presenciar a más testimonios. “Se sacaba y no tenía límites”, dijo una secretaria privada sobre su comportamiento.
El nombre de Maraniello apareció en la prensa en septiembre pasado cuando el juez ordenó a través de una medida cautelar para prohibir la difusión de supuestos audios de la secretaria general de la Presidencia Karina Milei cuando estalló el caso ANDIS.
Para esa altura, Maraniello ya estaba denunciado en el Consejo de la Magistratura a través de distintas presentaciones que formularon empleados a través del sindicato Asociación de Judiciales y ante la oficina de Bienestar Laboral de la Cámara Civil y Comercial Federal. También fue denunciado por la actriz Esmeralda Mitre, en el marco de la causa que tramita en el juzgado por manejos societarios del diario La Nación.
En noviembre pasado, el Consejo de la Magistratura decidió pasar la investigación del juez de la comisión de Disciplina a la comisión de Acusación, donde la máxima sanción implica promover su juicio político para su destitución.
Precisamente, este martes, la comisión que preside Alberto Maques votó impulsar la remoción por mal desempeño de los jueces federales de Mar del Plata, Alberto López, por expresiones antisemitas; y de Pablo Díaz Lacava, por maltrato laboral. Allí también se investiga al juez federal de Rosario Gastón Salmain, procesado por pedir coimas a cambio de dictar resoluciones judiciales, entre otros hechos.
Los dictámenes de Maques y Díaz Lacava fueron aprobados y deberán ser votados por el Plenario. Si se allí se decide acusarlos, quedarán suspendidos en sus cargos y un jurado de enjuiciamiento será el encargado de llevar adelante el debate. En diciembre pasado, fue destituido Martín Poderti como juez de un tribunal oral de Mar del Plata por la desaparición de 144 monedas de oro cuando era secretario de un juzgado federal de San Isidro hecho por el que fue procesado y enviado a juicio oral.


















