El arzobispo de Buenos Aires llamó a frenar la polarización en el país y Milei salió a responderle: “Dio una opinión válida”
El presidente Javier Milei adoptó una postura de conciliación ante los duros cuestionamientos que la Iglesia lanzó durante el Tedeum del 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana.

Javier Milei evitó ingresar en un terreno de confrontación directa con las máximas autoridades de la Iglesia Católica. El presidente argentino analizó las repercusiones políticas de los discursos pronunciados por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, en el marco del Tedeum de este lunes 25 de mayo y sus declaraciones buscaron desactivar los rumores de conflicto institucional.
El arzobispo García Cuerva exigió de manera contundente ante los ministros presentes un cese inmediato a las arengas de polarización en el debate público nacional. “Basta de arengar la división y la polarización“, había dicho. El líder de La Libertad Avanza respaldó lo dicho por García Cueva y sostuvo: “Dio una opinión válida dentro de un encuadre, sobre las Sagradas Escrituras, donde él da su opinión”.
Además, Milei argumentó que los observadores externos suelen desconocer las severas complejidades y restricciones fácticas que rodean a la administración pública y utilizó una metáfora de alto impacto al referirse a las dificultades extremas que los gobernantes enfrentan de manera cotidiana “al momento de estar en la silla eléctrica”. “Me pareció interesante, positivo y constructivo que una autoridad religiosa trate de mediar en esta situación, entre los que proponen el cambio y los que se resisten al cambio. Hay una discusión bastante fuerte y áspera y muchas veces hay una parte que no juega limpio", sostuvo.
Cabe recordar que la agenda internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores acaparó una atención prioritaria debido a los avances en la planificación del próximo viaje del Papa León XIV a la región con posibilidades de que visite Argentina durante el mes de noviembre. En este marco, Milei destacó de forma pública el rol del canciller Pablo Quirno, cuyas gestiones diplomáticas en la Santa Sede resultan fundamentales para delinear el histórico regreso del Sumo Pontífice.

Victoria Villarruel llamó a defender “los valores fundacionales de nuestra Patria” en medio de su exclusión del Tedeum del 25 de mayo
Victoria Villarruel difundió un extenso texto a través de sus redes sociales luego de la exclusión que sufrió en el Tedeum del 25 de mayo por parte del propio Gobierno. La vicepresidenta de la Nación y titular de la Cámara de Senadores quedó fuera de la comitiva gubernamental que acompañó al presidente Javier Milei y en su posteo, rescató el legado de la Revolución de Mayo y definió a la gesta de 1810 como un emergente directo de la tradición histórica nacional.
El escrito de la funcionaria ponderó las raíces de la emancipación y rescató “una concepción de la libertad que siempre reconoció la eminente dignidad de la persona humana bajo el orden natural y divino”. Además, fijó su posición doctrinaria sobre la independencia al remarcar de modo tajante que “ser libres, para nuestros próceres, era asumir la responsabilidad de nuestro propio destino sin abdicar de nuestra identidad”.













