El presidente Javier Milei endureció su postura frente a la explotación de recursos naturales en las Islas Malvinas y lanzó una advertencia directa al sector corporativo internacional. Durante la cadena nacional, detalló el paquete de sanciones económicas, diplomáticas y judiciales diseñado para asfixiar los proyectos petroleros británicos en el Mar Argentino.
Con el foco puesto en disuadir a los actores privados, Milei dejó una de las frases más filosas de su discurso y planteó una encrucijada comercial ineludible para las firmas multinacionales. “Quienes operan en nuestras Islas a espaldas del gobierno argentino, tendrán que elegir entre una apuesta ilegal en un territorio disputado y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad. No se pueden hacer las dos cosas”, sentenció.
Inhabilitación total y las 180 advertencias previas que realizó Cancillería
Para ejecutar este bloqueo, el Ejecutivo dispuso la firma de un decreto que dota de mayor celeridad a los castigos previstos en la Ley 26.659. La normativa inhabilitará de forma automática para operar en territorio argentino a toda empresa involucrada, de manera directa o indirecta, en proyectos dentro de las islas sin el aval de la República Argentina.
El peso de la ley no solo recaerá sobre las corporaciones principales: Milei aclaró que fortalecerán los mecanismos de intercambio de información para que las sanciones alcancen también a los accionistas, directores y proveedores de estas iniciativas.
Como paso previo a esta embestida legal, reveló que el área de Cancillería a cargo de Pablo Quirno ya despachó cerca de 180 notas de desaliento dirigidas a empresas y a más de 29 países con intereses o participación en el archipiélago usurpado.
La nueva base naval en Tierra del Fuego que anunció Milei
Más allá del frente económico, Milei confirmó una jugada estratégica en el plano de la defensa territorial. A través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), el Gobierno ampliará de forma inmediata los recursos del Ministerio de Defensa con un objetivo prioritario: construir una base naval integrada en el extremo sur del país.
Esta instalación militar, ubicada en Tierra del Fuego, busca incrementar las capacidades de telecomunicaciones de las Fuerzas Armadas y transformar a la Argentina en el “polo logístico más importante del Atlántico Sur”. Según las palabras del propio Milei, la obra resulta una pieza fundamental para garantizar la proyección geopolítica nacional en las próximas décadas.















