
La empresa israelí Navitas Petroleum dio un paso clave para avanzar con la explotación de petróleo en Sea Lion, a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas. La compañía adquirió una nueva plataforma flotante y, mientras prepara el desarrollo offshore, en el archipiélago ya comenzaron importantes obras de infraestructura para recibir al personal y sostener la futura actividad petrolera.
Sea Lion suma una nueva plataforma para producir petróleo
Navitas Petroleum, que controla el 65% del proyecto junto con Rockhopper Exploration, incorporó la plataforma flotante de producción, almacenamiento y descarga OSX-1, mediante una operación valuada en 125 millones de dólares. La unidad se suma a la Aoka Mizu, que actualmente se encuentra en tareas de mantenimiento y modernización en un astillero de Singapur.
La incorporación de OSX-1 representa un avance significativo para el proyecto Sea Lion, que contempla una producción inicial estimada en 55.000 barriles diarios y apunta a alcanzar hasta 180.000 barriles por día hacia fines de la década.
Navitas y Rockhopper también acordaron establecer cómo será incorporada formalmente la nueva plataforma al esquema operativo del emprendimiento, que incluye además una unidad de perforación.
El desarrollo petrolero contempla una inversión total cercana a los 2.100 millones de dólares y se convirtió en uno de los proyectos energéticos más importantes previstos para las islas en los próximos años.
Las obras que preparan a las Malvinas para el boom petrolero
Mientras avanzan las decisiones vinculadas con la explotación offshore, en las islas ya se ejecutan trabajos destinados a adaptar la infraestructura local a la llegada de cientos de trabajadores.
Uno de los proyectos centrales es la ampliación del complejo portuario, que permitirá recibir y operar con las estructuras necesarias para las actividades petroleras. Según explicó el legislador isleño Dean Dent, responsable de Infraestructura Pública, está previsto que desde China lleguen a mediados de 2027 los lanchones sobre los cuales se montará la nueva estructura portuaria.
El plan también contempla un complejo hotelero, un helipuerto y dos grandes instalaciones destinadas a alojar y trasladar a unas 260 personas, entre trabajadores y personal técnico vinculado con Sea Lion.
El impacto sobre la población de las islas
Las expectativas económicas alrededor del petróleo también están provocando cambios en la política migratoria de las Malvinas. Las autoridades locales estiman que el proyecto podría generar importantes ingresos mediante regalías, impuestos y permisos.
Ante la posible llegada de trabajadores especializados y nuevos residentes, el gobierno isleño decidió suspender durante un año los Permisos de Residencia Permanente (PRP) para revisar el esquema poblacional.
El próximo 18 de octubre se realizará un nuevo censo. El último relevamiento registró unos 3.660 habitantes permanentes, además de 331 personas con permisos de residencia provisoria y 770 con permisos de trabajo.
Las autoridades buscan que quienes lleguen atraídos por la industria petrolera accedan inicialmente a permisos laborales, mientras que la residencia permanente quedaría reservada para quienes ya forman parte de la comunidad.
El conflicto de soberanía entre Argentina y Reino Unido
El avance de Sea Lion genera un fuerte rechazo en la Argentina debido a que Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration fueron sancionadas por el país por sus actividades hidrocarburíferas en aguas cuya soberanía reclama Argentina.
Por ahora, pese a la disputa de soberanía y a las objeciones argentinas, Sea Lion continúa avanzando. La nueva plataforma, las obras portuarias y la preparación de infraestructura muestran que el proyecto petrolero busca convertirse en una actividad central para la economía de las Malvinas durante las próximas décadas.













