
La Justicia bonaerense ordenó suspender preventivamente durante 60 días la aplicación del nuevo Régimen Penal Juvenil en todo el territorio provincial.
La resolución fue dictada por Marta Elba Pascual, titular del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N° 2 de Lomas de Zamora, a partir de un habeas corpus preventivo colectivo presentado por la Federación Familia Grande Hogar de Cristo en representación de adolescentes privados de su libertad.
El fallo tiene lugar dos días después de la entrada en vigencia de la Ley 27.801, que incorpora al sistema penal a los adolescentes de 14 y 15 años, y modifica las condiciones para la aplicación de las penas.
La magistrada puso el foco en la capacidad provincial para afrontar el nuevo esquema, ante la posibilidad de que aumente la cantidad de jóvenes detenidos y el tiempo que permanezcan privados de su libertad.

Qué cambia con el nuevo Régimen Penal Juvenil
La normativa reemplaza el sistema vigente desde 1980 y establece penas diferenciadas, alternativas al encierro y nuevos mecanismos de seguimiento. También refuerza la participación de las víctimas y fija límites específicos para las condenas aplicables a personas menores de 18 años.
Con la entrada en vigencia del régimen, los adolescentes de 14 y 15 años podrán ser imputados y sometidos a un proceso penal cuando sean acusados de cometer un delito.
Para definir si corresponde aplicar la ley, la Justicia tendrá en cuenta la edad que tenía el adolescente al momento del hecho investigado. El régimen comprende a quienes tengan entre 14 años y hasta las cero horas del día en que cumplen 18.
Cabe señalar que la normativa prohíbe la prisión y la reclusión perpetua para los menores de 18 años, incluso cuando el delito cometido contemple esa pena para una persona adulta.
El máximo previsto para una condena privativa de la libertad será de 15 años de prisión. Además, se podrá acceder a la libertad condicional después de cumplir dos tercios de la pena, siempre que se respeten los requisitos legales.
En los casos en que se disponga una pena de encierro, los jóvenes deberán permanecer en establecimientos especialmente preparados y bajo la supervisión de personal capacitado.



















