
El impacto del robo que sufrió una familia de vendedores ambulantes tras el clásico entre Rosario Central y Newell’s generó una ola de solidaridad en la ciudad. Entre quienes decidieron involucrarse apareció Ángel Di María, que sorprendió a un chico de 10 años con un regalo que difícilmente olvidará.
El protagonista de la historia es Eloy, quien acompaña a su padre, Nicolás Marín, en un puesto ubicado a pocas cuadras del Gigante de Arroyito, donde ofrecen artículos deportivos y camisetas, en su mayoría vinculadas al conjunto canalla.
El regalo de Di María que emocionó a una familia rosarina
Tras conocer la noticia del asalto, el delantero de Rosario Central decidió acercarse de una manera especial. Junto a su esposa, Jorgelina Cardoso, le hizo llegar al niño una camiseta oficial firmada con el número 11, una de las más representativas de su carrera.

La entrega se concretó en el mismo lugar donde padre e hijo desarrollan su actividad comercial. La presencia de Cardoso tomó por sorpresa a la familia y se transformó en un momento de alivio después de días atravesados por la angustia.
El robo ocurrió luego del clásico rosarino, cuando varias personas se acercaron al puesto y se llevaron gran parte de la mercadería. Según contó Nicolás, la mayoría de los productos sustraídos estaban relacionados con Rosario Central, lo que representó una pérdida económica muy difícil de afrontar.
El dramático relato del vendedor que perdió casi toda su mercadería
El comerciante aseguró que vivió una situación de extrema tensión y que la presencia de su hijo fue determinante para evitar que la agresión escalara aún más. También destacó los mensajes de apoyo que recibió de hinchas de distintos equipos, incluidos simpatizantes de Newell’s que repudiaron lo sucedido.
Por su parte, Eloy recordó que los atacantes se llevaron prácticamente todo lo que tenían para vender. Más allá del mal momento, el niño no ocultó su felicidad por el regalo de Di María y adelantó que la camiseta ocupará un lugar especial en su habitación.
El sueño de dejar la calle y conseguir un trabajo mejor
Detrás del puesto ambulante existe una historia de sacrificio familiar. Nicolás trabaja desde hace varios años en la zona y destinaba las ganancias a un objetivo concreto: comprar un vehículo para incorporarse a una aplicación de viajes y mejorar los ingresos del hogar.

Según explicó, el proyecto también buscaba evitar que sus hijos tuvieran que acompañarlo diariamente a trabajar en la calle. Para sostener el emprendimiento, la familia realizó un importante esfuerzo económico y reinvirtió durante años gran parte de sus recursos en la compra de mercadería.
Una historia que despertó solidaridad en Rosario
Después de que el caso se hiciera público, diferentes vecinos e hinchas se solidarizaron con la familia. En medio de ese respaldo, el gesto de Di María se convirtió en uno de los símbolos más resonantes de una historia que conmovió a Rosario.
La camiseta firmada no compensará las pérdidas materiales sufridas durante el robo, pero sí dejó una imagen que Eloy y su padre nunca van a olvidar: los máximos ídolos de Rosario Central tendiéndoles una mano en uno de los momentos más difíciles que les tocó atravesar.


















