
Cuarenta familias de Lomas de Zamora alcanzaron un paso fundamental en sus vidas al obtener la titularidad de las viviendas que habitan. Este importante avance fue posible mediante la aplicación de la Ley Nacional 24.374, conocida como Ley Pierri, una herramienta creada para facilitar la regularización dominial de inmuebles destinados a vivienda única y permanente.
La legislación que lleva el nombre de su creador, Alberto Pierri, establece un régimen especial para que las personas que acrediten una posesión pública, pacífica, continua y de origen lícito puedan avanzar en el reconocimiento formal de sus derechos sobre el inmueble.
De esta manera, la normativa ofrece una respuesta concreta a familias que, a pesar de haber construido y habitado sus hogares durante años, todavía no contaban con la documentación necesaria para acreditar plenamente su situación dominial.
La regularización no representa únicamente la entrega de una escritura o de un documento. Significa brindar seguridad jurídica, estabilidad y tranquilidad a cada familia beneficiaria. También permite proteger el patrimonio construido con esfuerzo, facilitar futuras gestiones administrativas y ofrecer mayores certezas a las próximas generaciones.
La implementación de la Ley Pierri constituye, además, una política pública de inclusión que reconoce el arraigo y la historia de las familias en sus viviendas. Cada trámite concluido transforma una situación de incertidumbre en un derecho reconocido formalmente y fortalece el vínculo entre las personas, su hogar y la comunidad de la que forman parte.
La normativa contempla la gratuidad de los actos y procedimientos comprendidos en el régimen, de acuerdo con las condiciones establecidas por la legislación y su reglamentación. Asimismo, dispone que la existencia de determinadas deudas tributarias, impositivas o de tasas sobre el inmueble no constituye, por sí sola, un impedimento para acceder al beneficio.

Para las 40 familias alcanzadas, este logro marca el cierre de una etapa y el comienzo de otra. A partir de la regularización dominial, sus viviendas dejan de representar solamente el lugar donde desarrollaron su vida cotidiana y pasan a convertirse en un patrimonio familiar respaldado legalmente.
La aplicación efectiva de la Ley Pierri demuestra la importancia de acercar estas herramientas a los barrios, acompañar a las familias durante el procedimiento y garantizar que el derecho a la vivienda también incluya el acceso a la seguridad jurídica.
La Ley Pierri convierte años de esfuerzo y arraigo en derechos concretos, protege el hogar familiar y abre nuevas oportunidades para el futuro.


















