Las croquetas de papa y queso se consolidan como una opción ideal para resolver cualquier comida y disfrutar de una alternativa perfecta para los amantes de la papa: cremosas por dentro, crocantes por fuera y fáciles de preparar.
La popularidad de lafreidora de aire permitió adaptar esta receta clásica a una versión más saludable, sin sacrificar sabor ni textura. A continuación, te detallamos cómo hacer estas croquetas en casa, paso a paso y con todos los ingredientes necesarios para lograr un resultado delicioso.
Croquetas de queso y papa. Foto: Foto: Freepik IA.
Paso a paso: cómo preparar croquetas de papa y queso en la freidora de aire
500 g de papas (aproximadamente 3 medianas)
100 g de queso rallado (puede ser mozzarella, cheddar o una mezcla)
2 cucharadas de queso crema.
1 huevo.
Sal a gusto.
Pimienta negra a gusto.
Una pizca de nuez moscada (opcional)
Croquetas de queso y papa. Foto: Foto: Freepik IA.
Rocío vegetal o una cucharadita de aceite (para aplicar en la freidora)
Preparación paso a paso
Lavar bien las papas y hervirlas con cáscara en abundante agua con sal hasta que estén tiernas (aproximadamente 25-30 minutos). Luego, escurrirlas, pelarlas y hacer un puré liso, sin grumos.
Agregar al puré el queso rallado, el queso crema, un huevo y los condimentos (sal, pimienta y nuez moscada). Mezclar bien hasta obtener una masa homogénea. Si está muy blanda, se puede llevar a la heladera por 30 minutos para que tome consistencia.
Con las manos ligeramente humedecidas, tomar porciones de la mezcla y dar forma de bolita o cilindro. Reservar en una bandeja.
Pasar cada croqueta por el huevo batido y luego por el pan rallado o panko. Si se desea una cobertura más gruesa, repetir el procedimiento (doble rebozado).
Encender la freidora de aire a 190 °C durante 5 minutos para precalentar.
Colocar las croquetas en la canasta de la freidora, sin encimarlas. Rociarlas con un poco de aceite o utilizar rocío vegetal. Cocinar durante 10 a 12 minutos, dándolas vuelta a mitad del tiempo para asegurar un dorado parejo.
Estas croquetas son ideales como entrada o acompañamiento. También pueden formar parte de un plato principal si se combinan con una ensalada tibia de espinaca o una crema de calabaza. Para una versión más completa, es posible agregar jamón cocido picado o cebolla salteada al relleno.