Receta de tortas fritas rellenas de queso: una opción salada y deliciosa para la tarde gris
Crocante, económico y capaz de salvar cualquier antojo.

La torta frita es un manjar típico de la gastronomía de Hispanoamérica que usualmente se preparan de forma redondeada y achatada.
Se cree que el origen de esta delicia es alemán, derivado del bocadillo Kreppel, o árabe que posteriormente, y tras la invasión árabe de la península ibérica, podría haber sido adoptada por sus habitantes y provocar la creación de variantes originarias de este territorio. Serían los españoles quienes, en masiva inmigración, los llevaron consigo a América.
Con el clima gris, esta delicia se vuelve una aliada para acompañar la tarde. En esta oportunidad te damos unos tips para reversionarla con relleno de queso y así variar las opciones dulces y sumar un toque salado.
Cómo hacer torta fritas rellenas
Ingredientes
- 500 g de harina 000
- 1 cdita de sal
- 2 cdas de grasa derretida o manteca
- 200 ml de agua tibia (aprox.)
- 200 g de queso cremoso o mozzarella
- Aceite o grasa para freír

Paso a paso
- En un bowl, mezclá la harina con la sal. Sumá la grasa o manteca derretida y empezá a integrar con las manos
- Agregá el agua tibia de a poco hasta formar una masa blanda, lisa y fácil de estirar
- Pasá la masa a la mesada y amasá unos minutos hasta que quede uniforme
- Cubrila con un repasador y dejala reposar 20–30 minutos para que se relaje y sea más sencillo estirarla
- Dividí la masa en bolitas del tamaño de una mandarina
- Estiralas con un palo de amasar formando discos finos
- Cortá el queso en cubitos o bastones. Colocá un trozo en el centro de cada disco. Cerrá con otro disco por encima o doblá al medio para formar media luna
- Presioná bien los bordes con los dedos o un tenedor para que no se abran al freír
- Calentá aceite o grasa en una olla profunda. Cuando esté bien caliente (pero no humeante), colocá las tortas fritas y freí hasta que se inflen y doren
- Dales vuelta para que la cocción sea pareja
- Retiralas y dejalas sobre papel absorbente. Servilas calientes para que el queso esté bien fundido.















