Las papas rejilla tienen una textura y un sabor diferente al resto. Son de las más elegidas en los bodegones y suelen llegar a la mesa cargadas de queso o salsas que potencian completamente su sabor.
El secreto para que queden crujientes y deliciosas no está solo en su corte con mandolina, sino también en el tratamiento previo y en la fritura. Uno de los pasos más importantes es lavarlas para quitarles el exceso de almidón y secarlas muy bien antes de freírlas, ya que eso garantiza que queden bien crocantes.
Para lograr un resultado bien estilo bodegón, se recomienda mezclar distintos quesos y llevarlas al horno hasta que se gratinen por encima de las papas. También se puede sumar una salsa a elección y un toque de perejil fresco para darles el toque final irresistible.
Cómo tener unas papas rejilla estilo bodegón.
Foto: Freepik
Ingredientes para unas papas rejilla crocantes y sabrosas
4 papas medianas.
Aceite de girasol.
Sal, pimienta, pimienta de cayena y ajo en polvo.
200 g de queso reggianito.
100 g de queso azul.
200 g de queso tipo Mar del Plata.
100 g de queso blanco.
2 tazas de salsa bolognesa.
Perejil fresco.
Paso a paso para hacer las papas rejilla gratinadas estilo bodegón
Pelar las papas y cortarlas en forma de rejilla con una mandolina. Colocarlas en un bowl con abundante agua y lavarlas muy bien para retirar el exceso de almidón.
Escurrirlas y secarlas completamente con un repasador limpio o papel de cocina.
Freírlas en abundante aceite caliente hasta que estén bien doradas y crocantes.
Retirarlas con una espumadera o araña y colocarlas en un bowl profundo. Condimentar a gusto mientras aún están calientes.
Agregar los quesos rallados y mezclar bien. Pasar la preparación a un recipiente más pequeño, previamente enmantecado o aceitado, apto para horno.
Llevar a horno precalentado a 180 °C durante 10 minutos, o hasta que los quesos estén completamente derretidos y gratinados.
Servir en un plato, cubrir con salsa bolognesa y añadir queso blanco por encima.
Finalizar con perejil fresco picado y servir bien caliente.
Para lograr un resultado bien estilo bodegón, se recomienda mezclar distintos quesos y llevarlas al horno hasta que se gratinen por encima de las papas. Foto: Freepik
Tres tips importantes para tener unas papas rejilla estilo bodegón
Lavado y secado:
Después de cortarlas, lavarlas en profundidad para quitar el exceso de almidón y secarlas completamente antes de freírlas. Si quedan húmedas, no se doran bien y pierden crocancia.
Primero hay que cocinarlas a temperatura media (160 °C) sin dorarlas. Retirarlas, dejarlas reposar unos minutos y luego freírlas nuevamente a 180 °C hasta que estén bien doradas. Este paso es clave para que queden bien crujientes por fuera y tiernas por dentro.
Sal y gratinado en el momento justo:
Salarlas apenas salen del aceite y llevarlas al horno solo el tiempo necesario para que el queso se derrita y gratine. Si se pasan de horno, se humedecen y pierden textura.
Con esos tres pasos bien hechos, ¡quedan nivel bodegón sin fallas!