Alejados de la exposición mediática que caracterizó el juicio, los condenados atraviesan una rutina carcelaria estructurada por horarios estrictos, talleres educativos, actividades recreativas, estudios formales y visitas familiares semanales. Mientras tanto, todos aguardan una resolución clave: el fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre las apelaciones presentadas por sus defensas.Por: Canal 26