Un tramo casi imperceptible en pleno San Cristóbal esconde una de las mayores curiosidades urbanas porteñas: la vereda más angosta de Buenos Aires, de apenas 20 centímetros de ancho. Su extraña forma diagonal no es un error de planificación, sino el último rastro del antiguo tren de las basuras que atravesaba la ciudad en el siglo XIX y dejó marcado para siempre el trazado del pasaje Oruro.Por: Yasmin Ali